A 20 kilómetros de la frontera con Chile, en la provincia Pacajes del departamento de La Paz, se asienta una formación geológica conocida como la Ciudad de Piedra, una impresionante composición de roca y tierra que es el resultado de una antigua erupción del nevado Anallajsi, ubicado a 5.750 metros sobre el nivel del mar.
Este conjunto de grandes volúmenes de piedra y de aspecto majestuoso ha despertado la imaginación de muchas personas, quienes suponen que en el pasado la población se concentraba en este lugar para realizar distintos ritos. Las imponentes estructuras parecen sugerir aquello, aunque esta idea no ha sido confirmada por los historiadores, quienes aún investigan las verdaderas funciones de la Ciudad de Piedra de Anallajsi.
Lo singular es cómo el delineamiento de esas gigantescas pantallas de piedra, crean una imagen monumental y de conjunto, semejando a esculturas naturales de grandes proporciones. Su tamaño colosal las convierte en una experiencia visual impactante.
Con todo ello, la belleza de esas formaciones naturales lleva a imaginar sus historias propias y que ese conjunto pétreo fue testigo de eventos importantes del pasado. ¿Un lugar de ritos? ¿Un sitio de reunión de antiguas civilizaciones? Aunque las respuestas aún no están claras, lo cierto es que la Ciudad de Piedra de Anallajsi ha permanecido durante milenios como una presencia imponente en esa región.
Pero no se debe dejar de apreciar que también forma parte de la memoria popular. Esto, porque ha logrado crear sus propias historias, por ejemplo: se habla de una ciudad encantada, tierra de gigantes y de animales fantásticos que se habrían petrificado con el paso del tiempo. Un imaginario de la población rural que conserva —como recordatorio— la existencia de esa imagen de cerros rocosos. Esta denominada hoy como la Ciudad de Piedra, ubicada en esa zona volcánica solidificada.
La leyenda de la Ciudad de Piedra, ubicada a los pies de la comunidad de Muru Muru, se remonta a unos 10.000 años. Sin embargo, no es el único ejemplo de este tipo de estructuras en el mundo. Existen otras “ciudades de piedra”, como las halladas en los montes de Shara, que separaban las antiguas Siria, Palestina y Egipto.
Siguiendo esa perspectiva histórica, también es imprescindible mencionar a Petra, ciudad fundada en el siglo II a. C. y anexada al Imperio Romano en el año 106 d. C. Conocida originalmente como Requem, Petra fue esculpida en los riscos del desierto y fue destruida por un terremoto. Sus ruinas han legado al planeta imponentes fachadas talladas en la roca, que asombran por su escala monumental y su detallado diseño arquitectónico.
Estas maravillas pétreas, presentes en Arabia y otras regiones del mundo, dejan entrever la posibilidad de que algunas hayan sido habitadas, ya que en muchos casos presentan accesos excavados directamente en los cerros. Esto despierta el interés por indagar si esas edificaciones fueron realmente ocupadas por antiguas civilizaciones.
En el caso de Anallajsi, el legado consiste en una serie de pináculos de roca y tierra que evocan a bellas esculturas naturales que enaltecen el entorno.
Para terminar, la Ciudad de Piedra ubicada en el departamento de La Paz representa un conjunto geológico de gran valor paisajístico y cultural. Sus majestuosos volúmenes y formas escultóricas parecen emerger como esculturas gigantes que dominan visualmente el horizonte, ofreciendo un espectáculo natural de gran impacto estético.





















































































