La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) se encuentra en emergencia debido a las afectaciones que generan los bloqueos de carreteras que aíslan al departamento del resto de regiones. En estas últimas semanas, se reportan pérdidas de Bs 710 millones.
“A la fecha, se cumplen 14 días continuos de bloqueo a las rutas troncales y 8 días de cerco completo, ocasionando solo en este último período pérdidas estimadas en 710,3 millones de bolivianos”, denunció la institución en sus redes sociales.
De acuerdo con la FEPC, hasta el 9 de junio, en Cochabamba se concentraron 275 conflictos sociales y, aproximadamente, 26 días de bloqueos que afectaron la “conectividad nacional e interdepartamental”.
Los últimos bloqueos fueron instalados por sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes buscan inscribir su candidatura para las próximas elecciones del 17 de agosto.
“Estamos con pérdidas que nos significan, a hoy (lunes), más de 960 millones de bolivianos, en lo que vamos del año”, indicó el presidente de la federación, Juan Pablo Demeure.
El ejecutivo consideró que la conflictividad que se observa en la región cochabambina tendrá como consecuencia el cierre definitivo de múltiples empresas de todos los sectores y rubros, pues todas se ven afectadas por la falta de dólares y de combustibles. “Este tipo de conflictividad no hace más que generar cada vez más incertidumbre en el país y la incertidumbre es el peor enemigo de la economía, del turismo, de atraer inversiones. Entonces, con todo lo que está pasando, estamos cayéndonos cada vez más en una crisis que es más difícil de levantar”, protestó.
Aunque el “último cerco” al que hizo mención el empresariado responde a las medidas de grupos seguidores del expresidente Morales, otros bloqueos en Cochabamba estuvieron relacionados con conflictos sociales, como ocurrió en el botadero de K’ara K’ara, o por falta de combustibles, cuando los transportistas paralizaron sus actividades.
Demeure consideró que el país se encuentra golpeado por la falta de dólares y la inflación, por lo que cualquier movilización afecta todavía más la economía del país.
Asimismo, alertó que las protestas que se observan ahora “atentan contra la institucionalidad”, pues piden la renuncia del presidente Luis Arce y ya no se concentran en demandas económicas.




















































































