La escasez de diésel ha reducido significativamente la recolección de residuos sólidos y ataúdes desechados en el Cementerio General de La Paz, además de obstaculizar el transporte de materiales para el mantenimiento de sus instalaciones.
Patricia Endara, directora de la Entidad Descentralizada Municipal de Cementerios, detalló que los residuos florales, que antes se recolectaban “dos veces a la semana y el fin de semana”, ahora solo se retiran «una vez por semana y una vez el fin de semana», generando acumulación de seis a ocho metros cúbicos semanales.
Endara explicó que los operativos para retirar ataúdes ahora se realizan «programadamente para que esos cajones no se acumulen».
“Esas son las consecuencias en las que ahora nos han obligado también a reorganizar los tiempos y los operativos”, afirmó.
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Aunque confirmó que la atención funeraria sigue normal, enfatizó medidas para evitar focos de contaminación.
La crisis también impacta el mantenimiento, debido a que las volquetas no pueden transportar materiales de construcción al Cementerio General y La Llamita. Por ello, los conductores deben realizar turnos nocturnos para abastecerse de combustible, retrasando obras.
“Tenemos que hacer mantenimiento recurrente. Nos impide utilizar la volqueta para llevar materiales (…), entonces eso también nos afecta”, señaló Endara.
El lunes, el alcalde de La Paz, Iván Arias, adelantó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) se comprometió a dotar de suministros adicionales a los servicios municipales para que no vean perjudicadas sus actividades.
De acuerdo con la ANH, hubo un “desfase” en el aprovisionamiento de diésel y gasolina en todo el país en las últimas semanas debido al bloqueo de carreteras que impulsaron durante 15 días los sectores afines al expresidente de Evo Morales.





















































































