El secretario general de la ONU, António Guterres, instó este lunes a la comunidad internacional a volver a «poner en marcha el motor del desarrollo» ante el caos climático, en la cuarta conferencia internacional sobre financiación del desarrollo, organizada en España.
«Vivimos en un mundo donde la confianza se está desmoronando y el multilateralismo está bajo tensión (…) Un mundo sacudido por desigualdades, caos climático y conflictos devastadores», declaró Guterres al iniciarse este encuentro de cuatro días en la ciudad andaluza de Sevilla, en el sur del país, particularmente afectado por una ola de calor.
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Caos climático
En este contexto, es necesario «reparar y poner en marcha el motor del desarrollo», insistió el secretario general de la ONU, quien clamó por movilizar «recursos» e invertir en «escuelas, atención sanitaria, protección social, trabajo decente y energía renovable».
Este encuentro ocurre en un contexto particularmente preocupante para la ayuda al desarrollo, profundamente afectada por la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de eliminar el 83% de los fondos de programas en el extranjero de la agencia de desarrollo USAID.
Conferencia
Al menos 50 jefes de Estado y de gobierno participan hasta el jueves en esta conferencia denominada FfD4, la cuarta de su tipo desde 2002. Junto a responsables de las principales instituciones financieras internacionales y 4.000 representantes de la sociedad civil.
Están presentes presidentes como el colombiano Gustavo Petro, el ecuatoriano Daniel Noboa, el uruguayo Yamandú Orsi. Así como el francés Emmanuel Macron, pero no hay ningún representante de Estados Unidos, quien abandonó la mesa de negociaciones. Debido a un desacuerdo sobre el texto presentado a las delegaciones, que a su juicio infringe «la soberanía» de los países.
El objetivo de este documento de 38 páginas, denominado «Compromiso de Sevilla», es encontrar soluciones para los países del Sur. Que según la ONU enfrentan «un déficit de financiación anual estimado en 4 billones de dólares». Para mantener sus objetivos de desarrollo sostenible fijados hace diez años en el marco de la Agenda 2030.





















































































