La falta de aprobación de los contratos de litio en la Asamblea Legislativa pone en riesgo la certificación oficial de las reservas bolivianas.
Así lo advirtió Alfonso Pérez, gerente de Operaciones de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), en entrevista con radio Erbol.
Bolivia cuenta con 21 millones de toneladas de litio certificadas como recursos en el Salar de Uyuni. A eso se suman 2 millones más, considerados recursos inferidos, ubicados en Coipasa (Oruro) y Pastos Grandes (Potosí).
Litio
Sin embargo, para convertir estos recursos en reservas, Bolivia necesita tener proyectos en marcha. “Es necesario realizar estudios de factibilidad y contar con proyectos operativos como los propuestos en los contratos para pasar de recurso a reserva”, explicó Pérez.
Los contratos en cuestión fueron firmados con las empresas internacionales Hong Kong CBC y Uranium One. Ambas cuentan con experiencia, tecnología, patentes y respaldo financiero, según el gerente. Aseguró también que los acuerdos cumplieron con todos los pasos legales y esperan tratamiento en el Parlamento.
Créditos
“La Asamblea Legislativa tiene la responsabilidad de aprobar o rechazar estos contratos según la Constitución”, sostuvo Pérez. Agregó que algunos sectores los ven como una “papa caliente”, mientras otros los consideran una oportunidad para el país.
Pese al estancamiento legislativo, YLB continúa con su desarrollo tecnológico y gestiona otros proyectos paralelos. “La estatal no depende exclusivamente de los contratos”, afirmó Pérez, aunque insistió en la urgencia de contar con proyectos activos para avanzar en la industrialización del litio.
El paso de recursos a reservas certificadas aclararía la disponibilidad real del mineral, mejoraría la credibilidad internacional y abriría oportunidades para nuevas inversiones en el sector energético.





















































































