El concejal opositor Javier Escalier denunció este jueves que el alcalde Iván Arias “pegó” el segundo reformulado del Plan Operativo Anual (POA) en la puerta del Sistema de Trámite Municipal (SITRAM). Señaló que hace dos meses, esa oficina la cerró el mismo alcalde, con el aparente objetivo de hacer correr el plazo legal de 15 días hábiles que tiene el Concejo Municipal para su revisión y aprobación.
Esta acción, dijo Escalier, elude el control legislativo y podría constituir un nuevo caso de incumplimiento de deberes.
“Esto no es una notificación. Es una maniobra ilegal. Pegó el POA en una puerta cerrada por él mismo, para luego decir que el Concejo no respondió y aprobarlo de facto. Es una burla al reglamento y a la ciudad”, denunció el concejal.
Según establece el procedimiento vigente, el reformulado debe enviarse a la Presidencia del Concejo, cargo que hoy ocupa Lourdes Chambilla, para luego derivarlo a la Comisión de Desarrollo Económico y Financiero, donde se realiza el análisis técnico correspondiente.
TRANSGRESIÓN
Luego puede ser tratado en el pleno. El legislador dijo que saltarse esos pasos representa una transgresión a los procedimientos institucionales y afecta el principio de fiscalización democrática.
“No vamos a permitir que el alcalde imponga modificaciones al presupuesto sin pasar por el Concejo. ¿Qué quiere esconder al actuar así? ¿Qué cambios está haciendo a oscuras?”, cuestionó Escalier.
Advirtió que, tras los polémicos recortes del primer reformulado del POA, que eliminó 79 obras y redujo presupuestos en transporte municipal, cultura y áreas verdes, no hay información clara sobre los cambios contenidos en esta nueva versión del reformulado.
“Después de haber recortado el presupuesto de los PumaKatari, del Bioparque Vesty Pakos y de las bibliotecas, ahora pretende aprobar otro reformulado sin decirle a nadie en qué va a mover la plata. ¿Qué está ocultando?”, cuestionó Escalier.
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La acción Arias se da en medio de una disputa por el control del Concejo Municipal. Pese a que la concejala Lourdes Chambilla fue ratificada como presidenta del Concejo mediante una votación democrática, en cumplimiento de un fallo judicial, el Ejecutivo municipal se niega a reconocer a la nueva directiva. De esa forma, continúa obstaculizando el trámite de documentación oficial como el reformulado del POA.
“El alcalde perdió el arbitrario control que ejercía sobre el Concejo y ahora desconoce la voluntad democrática de sus miembros. No puede elegir con quién quiere trabajar: debe respetar la institucionalidad”, afirmó el concejal.





















































































