Este lunes, el ministro de Minería y Metalurgia, Alejandro Santos, se refirió a la complicada situación que atraviesa el país en materia de combustible, debido, acusa, a la no aprobación de créditos de financiamiento externo en la Asamblea Legislativa.
“Estamos fregados, está fregada la situación. Sin el combustible nadie se mueve”, afirmó la autoridad en conferencia de prensa.
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Combustible
Al igual que el presidente Luis Arce y Armin Dorgathen, máximo ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos reiteró que la provisión de combustibles no está garantizada debido a la no aprobación de créditos de financiamiento externo.
“Por la no aprobación de los créditos que están durmiendo años y años en el Parlamento Nacional, entonces hay que reflexionarles a nuestros hermanos que trabajan allá (…), no garantizamos (el combustible), hemos indicado ya hace semanas atrás”, indicó el ministro.
De acuerdo con el Gobierno, pese a que los despachos de diésel y gasolina se realizan al 100%, las filas en las estaciones de servicio todavía persisten debido a que YPFB no puede despachar volúmenes adicionales, ya que no cuenta con ese presupuesto adicional.
Sin embargo, el ministro Santos dejó la complicada situación en manos de Dios y confía en que en los próximos días el suministro de carburantes se regularizará.
“Estoy expresando que mediante Diosito y la decisión del Presidente, tendríamos que ir normalizando (el combustible), pero las filas ahora van aumentando”, sostuvo la autoridad.
No obstante, el titular de Minería indicó que la gestión de Arce trabajó en soluciones estructurales para el tema de combustibles, por lo que espera que el siguiente gobierno continúe con las mismas políticas.
De acuerdo con el oficialismo, en los últimos años se trabajó en la implementación de biocombustibles y en la tecnología HVO para reducir la dependencia del combustible fósil importado.
Asimismo, según el Gobierno, se reactivó la exploración de pozos hidrocarburíferos, lo que permitió que se concreticen 18 nuevas fuentes de gas y petróleo que asegurarán la producción nacional de diésel y gasolina durante los próximos años.




















































































