Introducción: Bolívar debuta en la ida de los “playoffs” de Sudamericana (por una plaza en los octavos) tras su eliminación de la Libertadores. El rival es el chileno Palestino, “más que un equipo, todo un pueblo”. Una bandera de Palestina aparece en el vestuario visitante del Siles; los jugadores visten una camiseta negra con la “kuyifa” de fondo (el pañuelo de la resistencia/identidad).
En la “Academia” debutan cuatro flamantes fichajes: los centrales Echeverría (35 años; será el mejor) y Gariglio (27 años); el diez colombiano Daniel Cataño (33 años, en su primera experiencia fuera de su país) y el nueve uruguayo Martín Cauteruccio (38 años). ¿Cuánto tardarán en adaptarse? ¿Por qué se borró Claure durante tantas semanas? En una noche fría en Miraflores, estamos unos 22.000. Se entona a “capella” el himno paceño de forma espontánea, es 16 de julio.
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Nudo: Robatto apuesta por los hermanos Sagredo para los laterales. ¿Tienen el puesto comprado? Rocha y Paz están en la banca. En el medio, tampoco está “Tonino” Melgar. Los “tinos” aprietan las dos líneas de cuatro, cierran espacios y están juntitos para animarse al contragolpe.
La inicial presión alta de los celestes se agota a los 20 minutos. La “Academia” ataca por izquierda con “Patito” Rodríguez y Cataño (que sabe filtrar, como lo hacía Ramiro Vaca). Nota mental: la ausencia del once –por un dopaje que nadie explica aún- todavía no se supera. Por la derecha, el “Papu” Velásquez no es el que era. Y el lateral derecho Jesús Sagredo (será víctima del enojo de su hinchada) no colabora.
Robson se borra (otra vez). El nueve Cauteruccio – que llegó de Lima hace cinco días- luce desconectado de (casi) todos/todo. Bolívar corre mucho y piensa poco. No tiene verticalidad, tiene apuro; quiere meter el segundo antes que el primero.
Desenlace: en la primera carrera de la segunda parte, se lesiona Gariglio (muy propenso a los desgarros). ¿Por qué se lesionan o llegan lesionados tantos defensores celestes? Tampoco nadie explica esto. El anhelado primer gol llega gracias a un latigazo de un intermitente Robson. Entonces es Cataño el que desaparece (no está para 90 minutos); entonces se abusa del centro a la olla. El extremo argentino Damián Batallini -que también llegó hace cinco días- entra por “Papu”. La mitad del equipo acaba de conocerse. En el alargue llegan dos goles más en cinco minutos: un penal que convierte “Cautegol” y un cabezazo de Melgar. El tres a cero es una buena garantía (no merecida) para la vuelta. El fútbol es así de loco.
Post-scriptum: el pase a los octavos se jugará el miércoles en Chile. Los cinco refuerzos llevarán semana y media en La Paz.
(17/07/2025)















































































