El incremento sostenido en los precios de insumos alimenticios y la persistente escasez de combustible, especialmente diésel, genera creciente preocupación en el sector gastronómico del país, que advierte un escenario cada vez más crítico.
“Los precios, por distintos motivos, no han parado de subir y actualmente la gran pena es que todo el futuro que estamos viendo va a ser más crítico”, advirtió Vivian Cardona, representante de la Asociación de Empresarios de Restaurantes y Ramas Afines de Cochabamba (Aserac), en declaraciones a Unitel.
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Sector
Cardona alertó que la falta de diésel está afectando gravemente la logística de transporte, esencial para el abastecimiento de productos como papa, arroz y otros insumos básicos. Esta situación repercute en toda la cadena productiva y amenaza la estabilidad del sector gastronómico.
“Toda la cadena productiva está siendo duramente afectada y lo peor es que no vemos una solución cercana ni mediana”, lamentó.
La representante de Aserac también alertó sobre el cierre progresivo de locales debido a los altos costos operativos.
“Muchos locales se han cerrado, muchos están a punto de salirse de la gastronomía”, sostuvo, al señalar que esta crisis no sólo impacta al rubro gastronómico, sino también a la economía en general, particularmente en Cochabamba.
De acuerdo con las investigaciones de este medio, como se informó hace un par de semanas, cuatro de cada 10 negocios de comida se vieron obligados a cerrar, tanto en La Paz como en Cochabamba, debido a que los costos de operación superaban a las utilidades.
El sector insta a las autoridades a tomar medidas urgentes para garantizar el suministro de combustibles y frenar el alza de precios, a fin de evitar un mayor deterioro de uno de los rubros más dinámicos del país.





















































































