En un acto realizado este jueves, el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor firmó un convenio interinstitucional con la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia), con el objetivo de garantizar una defensa efectiva de los consumidores frente al agio, la especulación y la venta ilegal de productos.
La suscripción del acuerdo contó con la participación del viceministro Jorge Silva y del presidente de FAM-Bolivia, Flavio Merlo, quienes destacaron la importancia de consolidar una alianza estratégica para proteger la economía familiar desde todos los niveles del Estado.
“El acuerdo que hoy firmamos marca un hito en la consolidación de una alianza estratégica que refuerza la corresponsabilidad institucional, en beneficio de los usuarios y consumidores del país”, señaló Silva.
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Acuerdo
Por su parte, Merlo señaló que la FAM-Bolivia asume el convenio como un compromiso conjunto con el Gobierno. “Este acuerdo nos permitirá llegar a cada municipio con acciones concretas de información, orientación y control, fortaleciendo la cultura del reclamo, la transparencia y el consumo responsable”, afirmó.
El convenio establece la ejecución de acciones conjuntas en los municipios del país, como operativos, ferias informativas, campañas de educación al consumidor y mecanismos de atención de reclamos, con el fin de prevenir abusos y proteger los derechos de la población.
Agio y especulación
Desde hace meses el Gobierno inició una “cruzada”, como el presidente Luis Arce la denomina, contra la especulación y el agio, responsables, según las autoridades, del encarecimiento de los productos de la canasta familiar.
Esas prácticas consisten en el ocultamiento por parte de los comerciantes para generar un beneficio propio. Cuando el producto comienza a escasear, los vendedores lo hacen aparecer, pero ahora a un precio mucho más elevado.
Pese a que el Gobierno busca concretizar acciones para frenar estas prácticas, considera que es competencia de las alcaldías realizar el control en los mercados y las tiendas de barrio.





















































































