Verónica Majluf es una de las diseñadoras gráficas más importantes de su país, Perú. Este año, integrará el jurado de la edición de la Bienal de Diseño y Cartel Bolivia 2025, que se realizará en octubre. Asimismo, dará un taller premium en La Paz y dos conferencias en La Paz y Cochabamba donde hablará de su obra y sus procesos creativos.
Sus diseños han sido premiados y publicados internacionalmente en revistas como Slanted, Novum, Design 360o, Communication Arts, Étapes. Latin American Graphic Design (Taschen, 2008), Así Nacen las Ideas (Haoki, 2022) y La Tina (Pupila, 2023).
Majluf ha trabajado para consolidar el campo del diseño gráfico en el Perú, tanto a través de la formación de nuevas generaciones como a través de su participación como asesora en programas de diseño en destacadas universidades locales.
ENTREVISTA
En entrevista con La Razón, la diseñadora habló sobre su trayectoria y trabajo.
-¿Cuán importante es que un diseñador tenga su propia identidad visual en su obra y cuán difícil es llegar a conseguirla?
Al igual que las marcas, cada diseñador tiene una forma única de acercarse al diseño. Nos apoyamos en nuestra experiencia, conocimientos, criterios y en la visión personal que aporta cada uno.
No estoy segura de que busquemos tener un estilo propio de manera consciente. Más bien, si llegará a existir uno, creo que este se forma y se desarrolla con el tiempo como parte de un proceso y de la experiencia.
-¿Cómo se trabajará el tema de esa identidad en su taller, en el que se menciona que se lo hará a partir de una sola letra?
El taller abordará diferentes temas relacionados al desarrollo de identidades visuales de una manera lúdica y experimental a través de una “letra”.
Se desarrollarán una serie de ejercicios que llevarán a los estudiantes a la creación de una identidad visual basada en la personalidad de la “letra” escogida, definiendo un nombre, un color y escribiendo una historia sobre ella. El resultado final será que los estudiantes descubran y entiendan la importancia del proceso creativo en el diseño.
INICIOS
-¿Cómo fue ese acercamiento que hizo al diseño en sus inicios y cómo cree que evolucionó hasta el día de hoy?
Tengo la suerte de haber sido expuesta, desde muy chica, al diseño y al arte a través de la arquitectura. Fui influenciada por la arquitectura. Viví en una casa muy bonita arquitectónicamente que tenía, por un lado, una estructura muy sólida y contundente y, por el otro, espacios y planos que rompían con esa rigidez estructural. Ese contraste siempre me llamó la atención y siempre intento aplicarlo en mi trabajo.
Una marca: Scala, una marca peruana que forma parte de mi historia familiar. Reconocida por sus rayas naranjas y blancas, una identidad visual fuerte, diferenciada y consistente que me acompañó toda la vida.
Los estudios: La oportunidad de estudiar diseño en RISD (Rhode Island School of Design) en Estados Unidos y hacer un viaje a Holanda a estudiar arte y diseño holandés. Ese viaje abrió mi mente y cambió completamente mi forma de pensar el diseño.
La experiencia: Siempre he dicho que los años de trabajo me han formado y definido como diseñadora y como persona. Han sido y son, una enorme fuente constante de aprendizaje e inspiración.
Hoy, veo el diseño como un mecanismo maravilloso de comunicación, que nos abre enormes posibilidades, que permite conectar disciplinas y dar forma a las ideas. Una profesión que contribuye al bienestar y que tiene un impacto mayor de lo que podemos imaginar.
CARACTERÍSTICA DEL DISEÑO
-¿Cuál cree que sea la característica actual del diseño en Latinoamérica? ¿Cree que haya un hilo que lo atraviesa?
El diseño latinoamericano es uno en proceso y está influenciado por la herencia cultural, la diversidad y el contexto tan explosivo y cambiante en el que vivimos.
Las características principales y, los ejes que están de alguna manera construyendo esa identidad “latina” son, la energía y el impacto del uso del color, la diversidad tipográfica, la repetición de las formas y patrones, la frescura y el humor en el lenguaje y la apertura y la creatividad que aporta la improvisación.
-Hace un par de años, en la anterior bienal, la Inteligencia Artificial empezaba a dar que hablar mucho sobre su relación con el diseño gráfico ¿Cómo ve hoy ese tema? ¿Cómo se ha ido adaptando esta tecnología al diseño y cómo cree que será en el futuro?
Esa es una pregunta importante y difícil. La gran incógnita que tengo es cómo mantener la esencia de las ideas sin la manipulación de lo digital. Mejor dicho, cómo hacer que el aporte tecnológico sea uno auténtico y necesario, basado en aspectos estratégicos y conceptuales. Es decir que sea una herramienta al servicio del diseñador, no su sustituto.





















































































