Este domingo por la mañana, el gobernador Luis Fernando Camacho asistió a la misa celebrada en la basílica catedral de San Lorenzo, en Santa Cruz, durante una de las primeras actividades programadas en su agenda para esta jornada dominical.
Camacho, liberado el viernes tras casi 1.000 días encarcelado en el penal de Chonchocoro, pasó el sábado en familia, pero este domingo tiene agenda por cumplir, entre ellas presenciar el clásico cruceño entre Blooming y Orinte Petrolero; aunque su equipo de comunicación no lo confirmó, lo esperan en ese cotejo que se llevará a cabo en Montero (17.15).
Camacho llegó al templo cruceño acompañado de su familia a la primera ceremonia del domingo, que comenzó a las 07.00.
El arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue, le dio la bienvenida durante la misa que él celebró.
“Saludos a todos ustedes, los presentes especialmente saludamos aquí al gobernador Fernando Camacho. Bienvenidos nuevamente a Santa Cruz”, dijo Leigue antes de pronunciar su sermón dominical.
Lea: Camacho se reunirá el domingo con colaboradores para definir nuevo gabinete
Catedral
Al terminar la celebración religiosa, el sacerdote se acercó al líder cruceño para estrecharle la mano. Ambos salieron juntos del templo para saludar a la gente fuera del mismo.
El gobernador recibió muestras de apoyo y afecto de las familias que se dieron cita a ese templo religioso situado en la plaza principal 24 de Septiembre.
El sábado por la noche, la autoridad se dirigió a Montero para asistir a un acto de reconocimiento, donde lo distinguieron en el marco de una actividad por el aniversario de esa zona cruceña.
Camacho alista su nuevo gabinete, que presentará ante la comunidad el lunes.
La autoridad liberada recalcó que basará su gestión en tres ejes principales: la crisis en salud, incendios y la situación del estadio Ramón Aguilera Costas; este último elegido para ser sede de la final de la Copa Conmebol Sudamericana y que está en refacción.
Camacho, que guardó detención preventiva por más de 900 días en una cárcel del altiplano paceño, recibió prisión domiciliaria con salida laboral y el viernes se reencontró con su gente en la urbe oriental.





















































































