Con evidentes signos de violencia en su cuerpo, una niña de apenas dos años de edad falleció este martes. Su madre quedó aprehendida, mientras que su pareja, el padrastro de la víctima, es buscado por la Policía. Las autoridades abrieron la investigación por infanticidio.
El hecho ocurrió en la comunidad Coloradillo, en el municipio de Warnes, Santa Cruz. El abuelo materno alertó a las autoridades sobre el hecho. Luego, la menor fue trasladada a un centro de salud, donde prácticamente llegó sin vida. Según el médico que intentó reanimar a la niña su estado era “alarmante”.
“Le dimos oxígeno, le reanimamos, vimos que estaba pálida, no estaba respirando», relató el médico Ever Apaza.
Durante la auscultación, los médicos descubrieron laceraciones, deshidratación crónica, moretones en la cabeza y lesiones en las orejas con forma de mordida, que no eran accidentales.
Además, los miembros inferiores estaban fracturados y estaban vendados. También emanaba un olor nauseabundo por un absceso en el abdomen.
MALTRATO
Luego de hallar evidentes signos de maltrato y la declaración contradictoria de la madre de la niña, el personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) arrestó a la mujer con fines investigativos.
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De acuerdo con el informe del director de la Defensoría de la Niñez, la niña vivía con su abuelo hasta hace un mes. Sin embargo, la madre y su nueva pareja, se mudaron a otra casa. “Allí se habría suscitado todo el maltrato, de parte de la mamá y del padrastro, es lo que dice el abuelo», afirmó Torrico.
El funcionario agregó que el padrastro, según la versión de la madre, partió de viaje a la ciudad de Cochabamba horas antes de que la niña muriera. Afirmó desconocer sobre su paradero.
Las autoridades policiales activaron la búsqueda del hombre.





















































































