Lorenzo Antonio Flores Villarroel, de 52 años de edad, fue enviado a la cárcel con detención preventiva de seis meses, luego de ser acusado de violar a un adolescente de 16 años. El hecho ocurrió en la población de Pojo, Cochabamba, donde el imputado desempeñaba sus funciones como sacerdote de esa población.
Luego de la denuncia, aparecieron otras víctimas. Suman 10 hasta el momento. Las autoridades policiales presumen que haya más afectados.
Los cambios de comportamiento en el menor de edad alertaron a su madre. Una noche, la mujer se percató de que su hijo lloraba y al preguntarle los motivos, la víctima confesó que el padre del pueblo había abusado de él.
“Mami, ya no quiero ir al colegio”, eran las palabras del adolescente, según relató la madre a la radio Acer.
DENUNCIA
La familia denunció el hecho el pasado 4 de septiembre. Luego, efectivos de la Policía lo aprehendieron y en una audiencia de medidas cautelares la Justicia determinó detención preventiva en la cárcel de Arani.
De acuerdo con el informe, el sacerdote acusado también desempeñaba sus funciones como profesor de Religión y Psicología en un colegio de esa región cochabambina.
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En una requisa al inmueble donde habitaba, la Policía halló botellas de bebidas alcohólicas y jeringas. Presumen que luego de hacerles ingerir bebidas alcohólicas a sus víctimas, las dopaba.
Después de confesar las vejaciones a su madre, la víctima abandonó su hogar y no retorna desde el pasado 27 de agosto.





















































































