Con luminarias en forma de los tradicionales sombreros cochabambinos en El Prado y maceteros en forma de hormigas instalados en la plaza Julio León Prado, la Alcaldía de Cochabamba embellece el ornato público para celebrar los 215 años de su grito libertario, el 14 de septiembre.
En el caso de los sombreros, rendir homenaje a un símbolo representativo de la identidad valluna. Y, en el de los maceteros, mostrar una vez más a los ciudadanos y visitantes el por qué Cochabamba es denominada la “ciudad jardín”.
El jefe municipal de Alumbrado Público, Raúl Plaza, dijo que El Prado permanecerá iluminado durante todo este mes. “Se instaló 58 unidades. Incluido un sombrero cochala grande ubicado en el inicio del paseo de El Prado, los cuales estarán encendidos todo el mes de septiembre”, señaló.
El funcionario explicó que la acción forma parte de un plan integral de modernización del alumbrado público, que además de embellecer la ciudad y rendir homenaje a la tradición valluna, proporciona mayor iluminación y seguridad.
MACETEROS
Por otra parte, en la plaza Julio León Prado se instalaron 10 maceteros gigantes con forma de hormiga, sumándose a los pavos ornamentales que ya embellecen el espacio y se han convertido en atractivo para vecinos y visitantes.
Esta iniciativa, también forma parte de las acciones de recuperación y mejora de los espacios públicos en Cochabamba.
“Estas hormigas van a estar llenas de flores. Lo que queremos es que Cochabamba sea una ciudad jardín (…) Estos maceteros estarán con flores tanto en la parte delantera como en sus mochilas y la cabeza”, destacó el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, durante una inspección este miércoles.
La autoridad edil recordó que la plaza estuvo abandonada y se había convertido en un punto de acumulación de basura, generando inseguridad en la zona. Con la intervención, el espacio se transformó en un lugar seguro, atractivo y amigable para las familias.
Lea también: Reyes Villa retoma sus funciones luego de una licencia de tres meses
Milton Copa, gerente de la Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emavra), indicó que cada escultura alberga más de 1.800 flores y forma parte de un programa de forestación con especies florales, frutales, arbustivas y forestales.
Estas acciones, dijo, contribuyen a crear un entorno favorable para aves e insectos, promoviendo la polinización y el equilibrio ambiental en la ciudad.





















































































