Ante el aumento de acusaciones entre aspirantes a la segunda vuelta, las autoridades electorales recordaron este jueves que todo postulante que denuncie campaña de guerra sucia por parte de un oponente debe sustentar con pruebas y documentación verificable su denuncia.
El miércoles, a instancias del Tribunal Supremo Electoral (TSE), los binomios presidenciales firmaron un pacto de no agresión y respeto a los resultados del balotaje en las elecciones presidenciales del 19 de octubre.
El vocal del TSE, Gustavo Ávila, señaló que en el encuentro con los candidatos se acordó dos elementos fundamentales: el compromiso de no incurrir en campañas de guerra sucia y en caso de identificar actos de este tipo, la obligación de presentar denuncias respaldadas con pruebas.
“Un compromiso del Órgano Electoral, a través del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), es de empezar a hacer un monitoreo oportuno para trabajar con los medios y eliminar las face news”, indicó el vocal electoral a Unitel.
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Ávila recordó que incurrir en la guerra sucia puede acarrear sanciones contempladas en el reglamento electoral, que van desde multas y dependiendo de la gravedad, incluso puede llegar hasta los candidatos.
“Debemos demostrar y adjuntar la prueba correspondiente, se han comprometido ambos frentes en hacer eso, en caso de que lo identifiquen y nosotros sancionar cuando se demuestre con pruebas aquello”, sostuvo.
El vocal también destacó el compromiso de los candidatos y del Órgano Electoral de priorizar propuestas en esta segunda vuelta, considerada histórica para el país.
Ávila resaltó también el consenso alcanzado respecto a la confiabilidad del padrón electoral, al cual calificaron como seguro, transparente y confiable.
“La ciudadanía debe entender que el padrón es el corazón del proceso electoral. Ambos candidatos reconocieron su validez, lo que ayuda a eliminar el mito de que incluía personas fallecidas”, afirmó.
Finalmente, subrayó que otro punto clave fue el reconocimiento al Sistema de Consolidación Oficial de Resultados de Cómputo (SCORC) y al Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), como herramientas esenciales para garantizar la transparencia del proceso electoral.





















































































