El Ministerio de Gobierno confirmó este jueves el arresto de la esposa de Sérgio Luiz de Freitas Filho, considerado número uno del Primer Comando de la Capital (PCC).
La mujer, de nacionalidad boliviana, fue detenida en San Rafael, un municipio de Santa Cruz, y trasladada a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
“Dentro del trabajo investigativo se procedió al arresto de esta mujer, ella será trasladada para que brinde su declaración”, informó el ministro de Gobierno, Roberto Ríos.
De Freitas Filho, uno de los capos más buscados del PCC en Brasil, obtuvo la nacionalidad boliviana tras casarse con la detenida, según informó Ríos en conferencia de prensa.
PCC
El Gobierno espera que el testimonio de la mujer permita obtener información clave sobre el paradero del narcotraficante. “Una vez se proceda a su arribo, prestará su declaración informativa. Esperamos que nos dé mayor información respecto a este personaje”, añadió Ríos.
De manera paralela, la unidad de Inteligencia de la Policía Boliviana ejecutó dos operativos que derivaron en la captura de Nilton César do Santos y Jean Paulo Zucco, ciudadanos brasileños identificados como miembros activos del PCC.
Ambos hombres tenían órdenes de prisión en su país y se habían refugiado en Bolivia tras escapar de la justicia brasileña. Fueron localizados en la zona de Urubó, en el municipio de La Guardia, según fuentes oficiales.
El ministro Ríos destacó que estas operaciones forman parte de un plan de cooperación regional para enfrentar al crimen organizado y garantizar la seguridad en el país.
Proceso
El PCC, considerado uno de los cárteles más peligrosos de Brasil, expandió sus operaciones a países vecinos, incluidos Paraguay y Bolivia, donde se han detectado células logísticas y de resguardo, según indicó Ríos.
Las autoridades confirmaron que los detenidos serán puestos a disposición de la justicia boliviana y se coordinará con Brasil los procedimientos para su eventual extradición.
En criterio de Ríos, la captura de la esposa de De Freitas y de los dos integrantes del PCC representa un nuevo golpe a la organización criminal en Bolivia.





















































































