Estados Unidos emitió una determinación presidencial en la que incluyó a Bolivia dentro del grupo de países que, según Washington, fallaron en compromisos antidrogas.
El informe reconoce que el Gobierno boliviano logró incautaciones importantes de cocaína y colaboró en procesos judiciales contra narcotraficantes, incluido el exjefe antidrogas Maximiliano Dávila, acusado de corrupción.
Sin embargo, la administración estadounidense advirtió que aún queda “mucho por hacer” para garantizar un control sostenido y evitar que Bolivia sea refugio criminal.
EEUU
La Casa Blanca señaló que Bolivia debe mostrar resultados consistentes en el cumplimiento de sus compromisos internacionales y en la erradicación de redes que operan en territorio nacional.
Según el documento, Washington valora los pasos iniciales de cooperación, pero duda de la capacidad institucional para impedir que grupos de narcotráfico fortalezcan operaciones en Bolivia.
Estados Unidos incluyó a Bolivia junto a Afganistán, Birmania, Colombia y Venezuela como países que, en los últimos 12 meses, incumplieron obligaciones antidrogas internacionales.
La determinación presidencial subraya que dichas naciones no lograron garantizar esfuerzos efectivos en la reducción de cultivos ilícitos, la persecución de redes criminales y la erradicación sostenida.
Lucha antidrogas
En el caso boliviano, se destacó la necesidad de que las autoridades impidan que la producción de coca excedente al mercado legal derive en cocaína exportada ilegalmente.
Washington recordó que la lucha antidrogas no se mide únicamente en cifras de incautaciones. Sino en la construcción de instituciones sólidas capaces de frenar organizaciones criminales.
El informe también abordó la situación en Colombia, país que atraviesa niveles récord de coca cultivada y producción de cocaína bajo la administración del presidente Gustavo Petro.
Según la Casa Blanca, la política de acercamiento con grupos armados narcotraficantes fracasó y debilitó años de cooperación bilateral, dejando en crisis los avances alcanzados.
Bolivia
Respecto a Venezuela, el documento acusa al gobierno de Nicolás Maduro de encabezar una de las redes de narcotráfico más grandes del mundo, vinculada al Tren de Aragua.
En Afganistán, pese al anunciado veto talibán contra los cultivos ilegales, el tráfico de drogas persiste y financia a redes terroristas. Incluso, con metanfetaminas en crecimiento.
La administración estadounidense sostuvo que estas realidades representan amenazas directas a la seguridad internacional y a la salud pública en un país donde el fentanilo causa 200 muertes diarias.
Estados Unidos afirmó que su gobierno destina recursos sin precedentes para combatir la crisis de opioides. Así, se fortalece el control fronterizo y endureciendo acciones contra carteles transnacionales.
Reporte
El documento también señaló a China como la principal fuente de químicos precursores del fentanilo. La acusó de subsidiar exportaciones utilizadas por carteles que operan desde México.
La respuesta mexicana, bajo el mando de la presidenta Claudia Sheinbaum, fue valorada. Aunque se insistió en la necesidad de acciones sostenidas y estructurales contra carteles.
En cuanto a Bolivia, la advertencia se centra en garantizar que la cooperación antidrogas no se limite a gestos aislados. Sino, que se convierta en política constante.
Estados Unidos recordó que la designación implica consecuencias diplomáticas, pero también la posibilidad de mantener asistencia bajo la condición de que el país fortalezca sus instituciones de control.
La conclusión del informe señala que Bolivia debe consolidar esfuerzos sostenidos. Asimismo, mejorar la cooperación internacional y garantizar que su territorio no sea base segura para narcotraficantes.




















































































