El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Mamani, afirmó que algunos actores políticos “tienden la alfombra roja” para el regreso de las operaciones de la DEA (Drug Enforcement Administration, por sus siglas en inglés) al país.
Asimismo, rechazó con firmeza el reciente informe de Estados Unidos que incluye a Bolivia entre los países que, según Washington, no cumplen de manera sostenida con sus compromisos internacionales contra el narcotráfico.
“Algunos políticos ya van tendiendo la alfombra roja para que vuelva la DEA hacia nuestro territorio nacional. Como Estado soberano, libre e independiente, rechazamos categóricamente este informe de Estados Unidos por ser un memorando unilateral, sesgado, político y sin ningún sustento técnico”, afirmó Mamani en una conferencia de prensa.
Jaime Mamani
El documento, publicado el 15 de septiembre por la Casa Blanca, también menciona a Venezuela, Afganistán, Birmania y Colombia. El texto advierte sobre el riesgo de que Bolivia se convierta en un “refugio criminal” y exige fortalecer instituciones para enfrentar redes transnacionales.
Mamani calificó el reporte como “totalmente contradictorio”. Y recordó que Estados Unidos “no tiene ninguna facultad de certificar ni descertificar a ningún Estado”. Pues esa tarea corresponde a organismos internacionales especializados como la JIFE, la CICAD y la UNODC.
El viceministro remarcó los resultados obtenidos en la gestión 2025. “Ejecutamos 49.379 operativos que nos han permitido secuestrar más de 170 toneladas de cocaína, entre pasta base y clorhidrato de cocaína; asimismo se secuestró 1.619 toneladas de marihuana; destrucción e incineración de 5.047 fábricas de pasta base y 388 laboratorios de cristalización”, detalló.
Lucha antidrogas
Según la autoridad, incluso el informe estadounidense reconoce logros del país. “Reconoce los esfuerzos que está realizando el Estado Plurinacional de Bolivia encabezado por presidente Luis Arce en la lucha contra el narcotráfico, donde menciona textualmente que ha aumentado la cantidad de incautaciones en nuestro territorio nacional”, señaló.
Mamani también destacó que el trabajo del Gobierno no se limita a cifras. Sino a procesos judiciales contra redes criminales, como el caso del exjefe antidrogas Maximiliano Dávila, procesado por vínculos con el narcotráfico.
“Estos datos demuestran —y también son reconocidos por varios países y organismos internacionales— que nuestro país viene trabajando de manera comprometida. La lucha contra el narcotráfico para nuestro Gobierno es una prioridad de Estado”, enfatizó.
Informe
Mientras la Casa Blanca subrayó que la designación tiene consecuencias diplomáticas, aunque deja abierta la cooperación condicionada, Mamani insistió en que Bolivia solo reconoce evaluaciones de instancias multilaterales.
“La lucha contra las drogas en Bolivia seguirá firme y coordinada con la comunidad internacional, en respeto a nuestra soberanía”, afirmó.
Con esta posición, el Gobierno boliviano busca reafirmar que su estrategia antidrogas responde a parámetros internacionales. Además, rechaza lo que considera una injerencia política de Estados Unidos.




















































































