La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) sostuvo reuniones por separado con los candidatos presidenciales del balotaje, Rodrigo Paz Pereira y Jorge Tuto Quiroga, a quienes presentó una agenda productiva que resume las principales demandas y proyecciones del sector agropecuario boliviano.
El planteamiento del gremio apunta a liberar plenamente las exportaciones, garantizar el abastecimiento de combustible, acelerar la aprobación de biotecnología en cultivos estratégicos como soya, maíz y trigo, además de consolidar infraestructura logística, como Puerto Busch, y promover reformas institucionales.
Anapo
Según el presidente de Anapo, Abraham Nogales, la aplicación de estas medidas permitiría casi triplicar la producción nacional de granos, de 5 a 12 millones de toneladas al año; duplicar el movimiento económico del sector, de $us 1.500 a 3.200; y generar hasta 300.000 empleos directos e indirectos. “Si tenemos reglas claras y acceso a tecnología, podemos convertirnos en un motor aún más grande para la economía nacional”, afirmó.
No obstante, los productores advirtieron que actualmente enfrentan serias dificultades: altos costos de insumos, escasez e incertidumbre en la provisión de diésel, restricciones a la exportación de granos, falta de acceso a biotecnología que ya se usa en países vecinos, inseguridad jurídica por avasallamientos de tierras y deficiencias logísticas que encarecen la exportación.
Sector
Actualmente, la soya es el tercer rubro más importante de exportación en el país, después de hidrocarburos y minerales, y el principal producto no tradicional. En 2023, el complejo oleaginoso generó divisas por más $us de 2.000 millones, cifra similar a la obtenida por el gas. El sector involucra a unos 14.000 productores, el 80% de ellos pequeños agricultores, y genera alrededor de 120.000 empleos directos e indirectos.
“Nuestra producción no solo abastece al mercado interno, también llega a las mesas de millones de personas en países de la Comunidad Andina”, subrayó Nogales. Además, recordó que la soya puede contribuir a la soberanía energética mediante la producción de biodiésel, reduciendo la dependencia de las importaciones de combustible.
Anapo espera que los candidatos incorporen esta agenda como una prioridad nacional. “No pedimos privilegios, pedimos condiciones para competir en igualdad. El futuro de Bolivia pasa por garantizar alimentos y energía desde nuestra propia tierra”, sostuvo Nogales.





















































































