El resultado de la primera encuesta de intención de voto rumbo a la segunda vuelta puso a Jorge Quiroga de la alianza Libertad y Democracia (Libre) a casi ocho puntos por encima de Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC).
Aunque esta ventaja favorece al expresidente, en entrevista con La Razón Radio, los analistas Carlos Saavedra y Vladimir Peña coincidieron en que la elección “aún está abierta” y que los próximos días serán determinantes.
Encuesta
Saavedra resumió la encuesta en “tres titulares”: Primero, que Quiroga inició una “remontada épica”, impulsada tantos por sus aciertos estratégicos como por los errores de Paz y de su compañero de fórmula, Edman Lara. Segundo, que el binomio del PDC pasó “de ser el cambio que generaba esperanza a ser el cambio que genera miedo”. Tercero, que la elección todavía no está definida.
Peña, por su parte, también planteó los tres errores en la campaña de Paz, la cual, no le da certidumbre “ni confianza a sus propios electores”. La primera, señaló, que Lara en “vez de sumar”, genera miedo en la población. Segundo, el error de Samuel Doria Medina al asumir un rol demasiado protagónico en la campaña de Paz, lo que refuerza la percepción de un “candidato tutelado”. Finalmente, la “indefinición” de Paz sobre temas sensibles como la economía o la impunidad de Evo Morales.
“Es una ventaja de Quiroga, pero no definitiva, y que más se debe a los errores de la campaña de Paz”, indicó.
La noche de este jueves se conoció la encuesta de Ciesmori para Unitel. Según los resultados, Quiroga obtuvo el 47% frente al 39,3% de Paz.
Factor Lara
Ambos analistas identificaron a Edman Lara como un punto de quiebre en la campaña. Peña opinó que su estilo disruptivo recuerda a liderazgos antisistema ya superados en el país. “No estamos en tiempo de revolución, ni Lara es el Evo Morales de 2003”. En su criterio, la gente votó por un cambio, pero hoy se debate entre un cambio radical, el de Quiroga, y uno moderado, el de Paz. Y cuando Lara plantea un cambio disruptivo, eso representa un retroceso que la población no quiere.
En esa línea, advirtió que el binomio Paz–Lara creció mientras no estaba en el centro de la atención mediática. Pero en la segunda vuelta, bajo mayor escrutinio, se ha estancado o incluso retrocedido.
Saavedra, por su parte, calificó la estrategia de Paz y Lara como “anárquica”, movida más por intuiciones que por un plan sólido. “El centro electoral decide las elecciones, y ese centro tiene miedo a la crisis económica y al manoseo institucional. Si no se aborda esto con seriedad, la campaña seguirá generando incertidumbre”, señaló.
Para Saavedra, la diferencia entre ambas campañas se basa en que el PDC opera bajo una “anarquía estratégica”, mientras Quiroga cuenta con una maquinaria electoral “quirúrgica”, dirigida por Jaime Durán Barba. Esa asimetría, dijo, explica que lo que parecía imposible el 17 de agosto hoy sea un escenario factible para el candidato de Libre.
Guerra sucia
El papel de los medios de comunicación en el balotaje también fue objeto de análisis. Para Saavedra, esta segunda vuelta funciona como un “balotaje de tres”, donde Lara se ha convertido en un actor clave y bajo el escrutinio constante de la prensa.
Advirtió que algunos medios no solo maximizan los errores de los candidatos, sino que incluso han cruzado la línea hacia la guerra sucia, con tergiversaciones y descontextualizaciones. “Ya lo vimos antes con Manfred Reyes Villa o con Samuel Doria Medina. La guerra sucia ha sido un arma recurrente en la política boliviana”, recordó.
Mientras que Peña, también reconoció que existe guerra sucia, pero es un problema “global de desinformación”. En su criterio, el problema, dijo, es que medios “serios” y periodistas con cierta influencia “deliberadamente entran en este plan”. Sin embargo, advirtió que esta estrategia también es contraproducente debido a que, cuando los medios de comunicación muestran con “insistencia un camino, la gente también vota en contrasentido”.
En la primera vuelta del 17 de agosto, Quiroga quedó segundo con el 26,5%, mientras que Paz logró el 32,06% de la votación. La segunda vuelta está prevista para el 19 de octubre, mientras que el 8 de noviembre de 2025, se realizará la toma de posesión de las autoridades electas como presidente y vicepresidente.




















































































