Gracias al trabajo de los Centros de Innovación del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), el país liberó hasta la fecha 82 variedades de semillas de diferentes cultivos, desde arroz y trigo hasta papa y tomate, que han incrementado los rendimientos y mejorado los ingresos de los productores.
“Hemos liberado, hasta la fecha, 82 variedades que nos permiten trabajar en diferentes cultivos”, informó el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, al destacar que estas innovaciones garantizan no solo la seguridad alimentaria, sino también la resiliencia frente al cambio climático.
Semillas
En el detalle, se liberaron 17 variedades de maíz con un promedio de rendimiento de 4 toneladas por hectárea; 17 de trigo, con un rendimiento de 2,5 toneladas por hectárea; y nueve de arroz, que alcanzan en promedio 8,1 toneladas por hectárea. También se desarrollaron variedades de cebolla, tomate y papa, que han sido reconocidas como referencia en la región.
Actualmente, el INIAF opera con ocho centros de innovación tecnológica, a los que se sumarán once más en construcción o ya concluidos, lo que permitirá ampliar la investigación y el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a los desafíos del cambio climático.
En paralelo, el Gobierno avanza en la incorporación de biotecnología. Flores recordó que en 2024 se autorizó el uso de las semillas de soya HB4 e Intacta, cuyo plazo vence el próximo 5 de noviembre, aunque se prevé gestionar una extensión de un año adicional.
Asimismo, anunció que se concluyó un anteproyecto de ley sobre el uso responsable de la biotecnología, que será socializado con el sector productivo antes de enviarse a la Asamblea Legislativa.
“Está en nuestras manos continuar con esta apertura para la importación de semillas que permitan mejorar en cantidad y calidad los productos, sobre todo en la soya”, afirmó el ministro.





















































































