Los futuros del cobre alcanzaron su máximo en dos meses esta semana, con precios que superaron los $us 4,85 por libra, ya que las importantes interrupciones del suministro en los principales países productores eclipsaron la preocupación por la lenta demanda industrial. El precio del metal rojo subió casi un 8% durante el último mes.
El principal factor que ha impulsado al cobre es una serie de graves interrupciones del suministro. Un devastador deslizamiento de tierra en la mina Grasberg de Indonesia, la segunda mina de cobre más grande del mundo, ha obligado al operador Freeport-McMoRan a declarar fuerza mayor y recortar su previsión de ventas para 2026 en un 35%.
Se estima que el incidente ha eliminado aproximadamente el 3% del suministro mundial de cobre del mercado. No se espera una recuperación completa hasta principios de 2027.
La situación se ve agravada por disrupciones adicionales en otras regiones clave de producción cuprífera. En Chile, el mayor productor mundial de cobre, varias operaciones mineras han reportado paros laborales y problemas logísticos. Como resultado, la producción se redujo en aproximadamente un 2% durante el último trimestre. Simultáneamente, Perú enfrenta protestas comunitarias que han afectado el transporte de concentrados desde minas importantes. En Zambia, las restricciones energéticas han limitado la capacidad de procesamiento. Analistas del mercado de metales advierten que esta confluencia de factores podría mantener los precios elevados durante los próximos trimestres. Más aun considerando que la demanda de cobre para infraestructura de energía renovable y vehículos eléctricos continúa en ascenso, creando una presión adicional sobre una oferta ya comprometida.




















































































