El presidente electo Rodrigo Paz recibirá el sábado 8 en el acto de posesión la Medalla Presidencial de Bolivia como insignia del jefe de Estado, mientras que el vicepresidente Edmand Lara será investido con la Medalla Vicepresidencial, símbolos que representan la autoridad y continuidad institucional del país.
La Medalla Presidencial de Bolivia, según la separata ‘La historia de Bolivia en una medalla’, publicada por La Razón el 6 de agosto de este año, por el Bicentenario de Bolivia, es una pieza histórica de gran valor, considerada única en América, que se confiere al Presidente al momento de asumir el mando del país.
Esta medalla, junto a la banda presidencial y el bastón de mando, constituye uno de los símbolos más importantes del poder presidencial en Bolivia. “Es una joya de la numismática americana del siglo XIX, elaborada en oro de 22 quilates y adornada con diamantes, acuñada en la Casa de la Moneda de Potosí. Fue un regalo al Libertador Simón Bolívar en 1825, a su llegada al territorio boliviano”, se lee en el texto publicado en esa fecha.
El valor simbólico de esta joya ha sido equiparado al de “una corona, en el caso de las monarquías, o la tiara, si nos referimos al Papa”.
Este símbolo es entregado al jefe de Estado durante la ceremonia de posesión en el Congreso Nacional, hoy Asamblea Legislativa Plurinacional, pasando de manos del presidente saliente al entrante.
En la práctica, sin embargo, la medalla ha permanecido en numerosas ocasiones bajo resguardo en las bóvedas del Banco Central de Bolivia, debido al carácter irregular de varias transmisiones presidenciales a lo largo de la historia.
La medalla es considerada un símbolo nacional, ya que representa tanto la independencia como la figura del Libertador Simón Bolívar. Su valor es incalculable, pues condensa la historia y el nacimiento mismo de Bolivia.
El origen de esta joya se remonta a la decisión de la Asamblea General que fundó la República, la cual resolvió expresar su agradecimiento al Libertador por haber hecho posible el surgimiento de la nueva Nación. Entre varios obsequios, la Asamblea decidió fabricar una medalla que testimoniara el afecto del país hacia Bolívar.
Así se estableció en el Decreto del 11 de agosto de 1825, cuyo artículo octavo dispuso que el mariscal Antonio José de Sucre debía entregar a Bolívar una medalla de oro tachonada de brillantes, con la imagen del Libertador en la cumbre del Potosí sobre una escala de fusiles y banderas. En el reverso debía figurar la inscripción: “La República Bolívar agradecida al héroe cuyo nombre lleva.”
De acuerdo con el Círculo Numismático Cochabamba, en una publicación atribuida a Juan Carlos Montenegro Cortez, con la creación del Estado Plurinacional de Bolivia se instituyó también una nueva Medalla Vicepresidencial, acuñada en oro.
El proyecto original contemplaba que, en su anverso, figuraran las efigies de Bartolina Sisa y Túpac Katari, y en su reverso, el Escudo del Estado Plurinacional de Bolivia. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por “minimizar el papel preponderante del Libertador Simón Bolívar”.
La medalla vicepresidencial en su diseño definitivo incluyó las efigies del Libertador Simón Bolívar y del líder indígena Túpac Katari, manteniendo intacto el reverso original.





















































































