La consultora política y exsenadora Erika Brockmann identificó al menos cuatro retos que enfrentará el gobierno de Rodrigo Paz: consolidar la gobernabilidad en una Asamblea fragmentada, articular la economía informal, tender puentes con el empresariado, establecer relaciones con organizaciones sociales y la política exterior.
“Bolivia ha lanzado ese mensaje: No queremos la motosierra de Javier Milei radical, pero tampoco queremos saber de un Movimiento Al Socialismo (MAS) estatista con todo lo que nos ha traído como legado, digamos, casi catastrófico en términos de crisis económica y crisis multidimensional”, afirmó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Gobernabilidad
Según Brockmann, la gobernabilidad en la Asamblea será la primera “gran prueba”. En su criterio, la Asamblea está construida sobre alianzas precarias, sin partidos con vida orgánica, “donde los liderazgos personales pesan más que las estructuras”.
Hasta la noche del jueves, se pudo conocer la composición de la Cámara de Diputados tras dos días y con varios cuartos intermedios.
Brockmann señaló que esta etapa demandará una gobernabilidad institucional, pero también “lazos y vasos comunicantes” con los movimientos sociales, que es otro de los desafíos. Aseguró que seguirán siendo un factor de poder. Esto, pese a que el PDC aseguró que las organizaciones sociales, sobre todo vinculadas al MAS y que han sido parte del gobierno durante las gestiones de ese partido, no formarán parte de la administración de Paz.
Economía
Otro desafío será la articulación de la economía informal, que representa cerca al 85% de la población, según datos del Fondo Monetario internacional (FMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). “Si se habla de capitalismo para todos, hay que pensar también en quienes navegan más allá de la formalidad. El sector formal ha sido víctima del ‘Estado tranca’, pero el informal también exige ser tomado en cuenta y prosperar”, señaló.
Respecto a la relación con el empresariado, consideró que el nuevo gobierno deberá enviar “señales de confianza”. Indicó que se debe dejar atrás la confrontación y el discurso “estatista”. “Va a ser una buena dosis de señales que tenemos que analizar a partir de esta tarde. Veamos qué pasa en este encuentro empresarial sobre la visión de Bolivia 2025, que me imagino que rumba una visión que va más allá”, aseguró.
Este viernes se llevó a cabo la Cumbre Empresarial Visión Bolivia 2025 que reunió a Paz, 19 delegaciones internacionales y representantes de organismos multilaterales como el BID, la CAF y el Banco Mundial.
Política exterior
Finalmente, Brockmann apuntó a la necesidad de una política exterior desideologizada y pragmática. “Bolivia no puede alinearse de forma radical con ninguna potencia. China es importante, también Brasil, y debemos reconstruir los vínculos con Chile”, sostuvo.
La exsenadora sugirió que Bolivia debe aprovechar su posición geopolítica en torno al triángulo del litio —junto con Argentina y Chile— para no “perder el tren” del nuevo ciclo energético.




















































































