El presidente Rodrigo Paz Pereira puso en los hombros de Mauricio Medinacelli, a partir de ahora ministro de Hidrocarburos, la complicada tarea de reactivar el sector hidrocarburífero, marcado por el desabastecimiento de carburantes y la caída en la producción de gas.
Licenciado de economía en la Universidad Católica Boliviana, Medinacelli cuenta con una amplia en el sector, pues ya ocupo el cargo de ministro de Hidrocarburos en 2005, durante la gestión de Eduardo Rodríguez Veltzé.
Desde entonces, ocupó cargos como coordinador de Hidrocarburos en la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), lo que le permitió reconocimiento internacional para trabajar en proyectos energéticos en todo el mundo.
“Consultor internacional en políticas fiscales, energéticas y de gobernanza económica, con experiencia en Afganistán, Arabia Saudita, Argentina, Azerbaiyán, Bangladesh, Bután, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Perú, Pakistán, República Dominicana, Sudán del Sur, Tayikistán y Uzbekistán”, señala su página web.
Además de la Olade, Medinacelli también trabajó para diversas instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), IFC, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Expertise France, Arthur D. Little Middle East, UN Environment Programme (PNUMA), Oxfam International, GIZ, CAF, IDEA International, USAID, Unicon International, Adam Smith, entre otras.
En las últimas semanas su nombre volvió a sonar en la política boliviana, pues acompañó a Paz Pereira a sus viajes a Estados Unidos para garantizar el suministro de combustibles y también el financiamiento externo para mejorar el flujo de divisas.
Hidrocarburos
Por todos sus trabajos, parece que el enfoque de Medinacelli estará centrado en la transición energética y no tanto en la explotación de hidrocarburos, pues tanto el gas y el petróleo son finitos, por lo que, en su criterio, se debe evaluar cómo sustituirlos, pero manteniendo la generación de recursos para el país.
En los últimos años, el país atraviesa una crisis en el sector de hidrocarburos, lo que desencadenó problemas en todos los sectores, pues los dólares dejaron de ingresar a causa de la caída de la producción de gas. A su vez, la caída en la producción de petróleo impidió que el país pueda producir su propio combustible, por lo que tuvo que importar volúmenes cada vez mayores por una gran cantidad de dinero.





















































































