El vicepresidente Edmand Lara respondió este domingo a los rumores difundidos en redes sociales sobre un presunto conflicto matrimonial y denunció que su familia fue víctima de “un ataque infame”.
A través de una publicación oficial en Facebook, afirmó que los videos que circularon en las últimas horas son falsos y creados con fines de difamación.
Lara aseguró que la ofensiva digital buscó afectar su imagen pública y alterar la tranquilidad de su entorno familiar. “En los últimos días, mi familia ha sido objeto de un ataque infame y doloroso. Han circulado videos falsos, creados con la intención de difamar y sembrar cizaña”, señaló.
Edmand Lara
El Vicepresidente afirmó que su familia mantiene cohesión y estabilidad pese a las versiones difundidas. Sostuvo que su testimonio y el de su esposa, Diana, desmienten cualquier insinuación de infidelidad. “La verdad, la única y real verdad, es la que ven aquí: unidad, amor y fortaleza”, escribió. Indicó además que “no hay cabida para la infidelidad ni la división donde hay amor y respeto mutuo”.
El expolicía acompañó la publicación con un video en el que se lo ve con su esposa e hijos sentados alrededor de una mesa.
Lara atribuyó los ataques al uso malintencionado de herramientas tecnológicas, incluidas técnicas digitales e inteligencia artificial que permiten la manipulación audiovisual. Advirtió que este tipo de prácticas busca desestabilizar mediante desinformación. “Les digo que no lo lograrán”, enfatizó.
‘Difamación’
El Vicepresidente afirmó que su familia permanece firme frente a estos episodios. Sostuvo que el vínculo familiar es su prioridad y que no permitirá que campañas digitales afecten su labor en el Gobierno. “Estamos firmes y más unidos que nunca”, indicó.
También agradeció los mensajes de respaldo recibidos tras la circulación de los contenidos cuestionados. Expresó que continuará con sus tareas oficiales sin descuidar su entorno personal. “Seguiremos trabajando por el país y, sobre todo, seguiremos cuidando y protegiendo el tesoro más grande que tengo: mi familia”, concluyó.
La publicación generó reacciones en redes sociales, donde usuarios debatieron sobre los alcances del uso manipulador de videos y los riesgos asociados a la desinformación en la esfera política. Aunque no se revelaron detalles del contenido viralizado, el caso reabrió la discusión sobre la necesidad de mecanismos de verificación ante campañas que buscan influir en la opinión pública mediante material adulterado.





















































































