“La Mejor Película del Mundo”, un ciclo de cine que promueve Diego Gullco, cumple 20 años de gestión cultural en el país con dos funciones muy especiales el 15 y el 22 de noviembre, en la Cinemateca Boliviana. Francine Secretan, que presenta “La sal de la tierra” de Wim Wenders, y el mismo Gullco compartirá “La ley de la calle” del icónico Francis Ford Coppola.
— ¿De qué se trata La Mejor Película del Mundo?
— Se trata de gente destacada en su campo que desde sus ojos comparte una película que para ellos es muy buena. Antes de la proyección, el invitado de honor cuenta por qué la elige. Es un poco tener su mirada para verla, y siempre te da más elementos.
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— ¿Se acuerda de alguna función en especial?
— Una de las películas más emotivas, fue una en la que invitamos a Carlos “Pichicho” Borja, que cómo se pueden imaginar como crítico de cine es un gran futbolista. La película que planteó fue una que ni siquiera llegó a los cines, era una directamente para la televisión, era una cinta de Disney entre dos perritos y un gato. Ahora cuando contó por qué, fue una cosa impresionante, toda la sala estaba llorando, porque tenía que ver con la preparación de la selección boliviana de fútbol.
— ¿Cómo nace el ciclo de La Mejor Película del Mundo?
— Esto nace en la primera década del 2.000, yo publicaba una revista gratuita, la primera guía cultural que se llamaba “Afuera”. La hacía con el apoyo del único distribuidor de cine que quedaba en esa época, cuando el cine estaba en transición y estaban desapareciendo las salas de cine, apenas estaba entrando el DVD.
— ¿Cuándo arranca este proyecto cinematográfico?
— Cuando empezamos el 2005, no existía la Cinemateca como tal, era un departamentito en un edificio, no tenía cómo proyectar ahí, pero teníamos el apoyo institucional. Al principio lo hacíamos en la Alianza Francesa. La fecha de inicio como tal no me acuerdo, sé que fue en octubre de ese año y como siempre octubre fue un mes complicado, empecé a celebrarlo en noviembre.
— ¿Hoy, el proyecto tiene el apoyo correspondiente?
— Tengo el apoyo de pequeños emprendimientos. Los sponsors en este momento son tres restaurantes, una galería de arte, una revista de responsabilidad social y una librería. Al principio era gratuito porque no se podía cobrar en estos centros culturales, así que lo hacía todo a pulmón con mi esfuerzo y mi gasto. Recién cuando nos fuimos a la Cinemateca se pudo cobrar entrada, era la poderosa suma de Bs 12.
— ¿Cómo marcha ahora este ciclo de cine en el país?
— Estoy tratando el próximo año de manejarme de otra manera y tener apoyos más sólidos para darle más impulso. Cada función es un encuentro único e irrepetible, porque se da un encuentro muy especial entre el invitado de honor, la película que se presenta y la gente que va; porque después de la película siempre se da un brindis de honor, un after en algún lindo boliche cercano y ahí se dan encuentros únicos y tienes la posibilidad de algo que acá es muy raro: no existe la farándula como en otros lados ocurre.
— ¿Qué recuerda de las personalidades que pasaron?
— Todo, a mí me permitió conocer a un montón de gente hermosa. Puedo mencionar a Francine Secretan, Jorge Sanjinés, Carlos Mesa, Iván Nogales y muchísima gente. Existe un relativo criterio de selección para elegir a los invitados. Primero tener bastante equidad de género en el año. Pero fundamentalmente que sean relevantes, apreciados y que tengan cierto reconocimiento. Después trato de ir variando mucho el perfil en general. Me gusta mucho gente de otros rubros más allá del artístico, invité también a científicos. Trato de no escoger mucha gente de los medios porque ya tienen una plataforma.
— ¿Cómo define a La Mejor Película del Mundo?
— Ha ido cambiando con el tiempo, primero era como un ciclo de cine, pero yo mismo no lo entendía. Con el paso del tiempo he ido encontrando otras facetas. Para mí es una linda oportunidad de acercarme a la gente y hacerles frente a los prejuicios que todos tenemos. A mí no me gustaban los musicales, pero descubrí grandes peliculones. Después entendí que hay contradicciones lindas.
— ¿Algunas anécdotas que recuerde en estos 20 años?
— Para un aniversario de la Cinemateca Boliviana, invitamos a Pedro Susz y a su esposa Norma Merlo, los fundadores de la Cinemateca, que eligieron la película “El Pibe” de Chaplin y como era una película muda se me ocurrió ponerle música en vivo como en 1910 y fue una cosa linda, porque tuve a Freddy Mendizábal tocando y de eso derivó una serie de películas con música en vivo.
— ¿A qué apunta ahora La Mejor Película del Mundo?
— Apunta a que venga más gente, también quería ampliarlo, llevarlo a otros lugares del interior y del exterior, pero es complicado. Tenía el proyecto de hacer un libro para recopilar estos 10 años y espero hacerlo en algún momento, llevarlo a la televisión. Me ha costado mucho, es más un emprendimiento, pero necesitamos un espaldarazo mucho más grande.
PERFIL
Nombre: Diego Gullco
Profesión: Comunicador social
Nació: En Buenos Aires, Argentina
Gestor cultural
Gullco es gestor cultural. Actualmente trabaja en la sección cultural de la Embajada Argentina en La Paz. Estudió cine y también fungió como publicista y director de fotografía. Vive hace más de 35 años en el país. Un apasionado por séptimo arte, ese amor lo llevó a fundar una revista literaria y después a empezar el proyecto de La Mejor Película del Mundo.





















































































