El vicepresidente Edmand Lara arribó este miércoles a Belém do Pará, Brasil, junto al ministro de Aguas, Desarrollo Rural y Productivo, Óscar Justiniano, para sostener una reunión de alto nivel con el embajador Andrés Corrêa do Lago, presidente designado de la COP30.
“Esta reunión es un paso fundamental para asegurar que las prioridades de Bolivia en materia de medio ambiente, recursos hídricos y desarrollo productivo estén firmemente representadas en la agenda climática mundial”, escribió en sus redes sociales.
El encuentro forma parte de una estrategia de articulación regional que busca consolidar una agenda común de desarrollo sostenible y acción climática, según la Vicepresidencia.
Política ambiental
Lara calificó la reunión como “una oportunidad para fortalecer la cooperación regional con Brasil”, destacando que Bolivia impulsa una visión integral para proteger sus bosques y biodiversidad, además de modernizar su normativa ambiental.
Advirtió que el país enfrenta desafíos urgentes como los incendios forestales, que cada año devastan alrededor de 2,6 millones de hectáreas.
“El gobierno anterior no impulsó normas ambientales reales; nosotros tenemos una visión clara y firme: establecer una agenda de cooperación seria, fortalecer nuestras leyes y proteger nuestros bosques y biodiversidad”, afirmó.
Durante el diálogo, Corrêa do Lago repasó la evolución de las negociaciones climáticas desde la Cumbre de Río de 1992 hasta el Acuerdo de París, señalando que la agenda climática global ha pasado de ser un asunto ambiental a transformarse en un proceso económico y de desarrollo.
Subrayó que la cooperación internacional será decisiva para enfrentar los desafíos planetarios y que Brasil está dispuesto a compartir su experiencia en reformas institucionales y marcos legislativos.
COP
El ministro Justiniano ratificó el compromiso del Gobierno con una agenda climática seria y responsable. Defendió la importancia de mecanismos como los bonos de carbono, el sistema RENAPP para evitar la doble contabilidad y la reciente aprobación de las NDC 3.0, aunque coincidió con el vicepresidente en que Bolivia debe fortalecer su marco normativo para atraer inversiones sostenibles y combatir las prácticas irregulares de los llamados “piratas del carbono”.
En la cita, Do Lago añadió que los mecanismos de carbono de alta calidad pueden también apoyar la lucha contra los incendios forestales, siempre que exista una coordinación efectiva entre los sectores de Hacienda y Medio Ambiente.
La reunión en Belém marcó un paso estratégico para posicionar a Bolivia dentro de la agenda regional rumbo a la COP30, reforzando la cooperación con Brasil en temas ambientales y de financiamiento climático.




















































































