La conferencia del cambio climático de Belém (COP30) entró en su momento crítico este sábado, fuera de plazo, tras dos semanas de negociaciones, encalladas por una mención sobre la salida gradual de las energías fósiles.
La financiación de la adaptación al cambio climático, cómo presionar a los países a presentar planes. Para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y las barreras al comercio son otros temas que centraban las discusiones.
Bajo la presidencia brasileña, los negociadores mantuvieron reuniones casi sin pausa durante 24 horas.
Una plenaria de clausura estaba prevista a las 10.00 locales, aunque las reuniones en las salas de la gran carpa instalada en el Parque da Cidade de Belém seguían poco antes de esa hora, comprobó la AFP.
Esa carpa sufrió un aparatoso incendio el jueves, rápidamente sofocado, que añadió dramatismo a esta conferencia de las partes (COP), la primera en la Amazonía.
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Energías fósiles
«No vamos a ningún lado», declaró la ministra francesa de Transición Ecológica, Monique Barbut, a su llegada a la sede de la COP30 el sábado a primera hora.
El gran escollo fue una idea osada del presidente Luiz Inácio Lula da Silva: tras el acuerdo histórico de la COP28. Para empezar una transición para abandonar las energías fósiles, el mandatario propuso en Belém publicar una hoja de ruta con pautas.
Esa «hoja de ruta» era reclamada por al menos 80 países europeos, latinoamericanos e insulares, con el especial protagonismo de Colombia y España.
La Unión Europea planteó la posibilidad de marcharse «sin acuerdo», lo que supondría un humillante fracaso para Brasil.
Los europeos se encuentran «aislados» en su rechazo al texto. Algunos países desean abandonar la mesa y otros «temen (…) tener que asumir la responsabilidad» del fracaso de la cumbre. Eso según una delegación de un país de la UE.
El emisario de la COP30 para el sur de Asia, el indio Arunabha Ghosh, llamó a no dejarse distraer por el «ruido» y a centrarse «en lo esencial». «El acceso a la energía para los más pobres, la seguridad energética para todos y la sostenibilidad energética para el planeta».





















































































