José Antonio Kast, el candidato más a la extrema derecha desde el fin de la dictadura del general Augusto Pinochet hace 35 años, arrasó en el balotaje del domingo y prometió «restablecer la ley» como presidente de Chile.
«Vamos a restablecer la ley. Vamos a establecer el respeto a la ley en todas las regiones», dijo Kast en un discurso conciliador ante millas de seguidores en Santiago, algunos agitando banderas y retratos con la imagen de Pinochet.
«Ganó la esperanza de vivir sin miedo», sostuvo.
Kast, un abogado ultraconservador de 59 años, se impuso con un 58% de los votos frente a la comunista moderada Jeannette Jara, que representó a una coalición de izquierdas y consiguió el 42%, según el recuento casi finalizado de los sufragios.
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Chile
Asumirá el poder el 11 de marzo por un período de cuatro años.
El devoto católico y padre de nueve hijos promete deportar a casi 340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la criminalidad.
Defiende a la dictadura de Pinochet (1973-1990) que dejó 3.200 muertos y desaparecidos y decenas de millas de torturados y presos políticos. Ha dicho que si Pinochet estuviera vivo habría votado por él.
«Ya estábamos bien cansados a nivel país del desgaste económico (…) Se extrañaba la derecha», sostuvo Maribel Saavedra, una votante de Kast de 42 años que abría un champán en la calle para festejar. Esta asistente social dijo esperar que Kast «refuerce el país con trabajo» y «regularice el tema inmigratorio».
Un voto por temor al comunismo
En esta última campaña Kast evitó hablar de Pinochet y de otros temas que podían restablecerle votos, como su oposición al aborto bajo cualquier circunstancia.
Investigaciones periodísticas revelaron en 2021 que el padre de Kast, nacido en Alemania, fue miembro del Partido Nazi de Adolf Hitler.
Kast afirma, por el contrario, que su padre fue un recluta forzado en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y niega que haya sido un partidario del movimiento nazi.
Desde 2010 la derecha y la izquierda se alternan en el poder en Chile en cada elección presidencial. El voto fue obligatorio en estas presidenciales por la primera vez en más de una década.
«No hay que pensar que (Kast) tiene un mandato super fuerte para hacer lo que quiere», porque mucha gente lo vota por temor a Jara, estimó Robert Funk, profesor de ciencia política de la Universidad de Chile.





















































































