El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya cuenta oficialmente con una nueva directiva. El vocal Gustavo Ávila fue elegido presidente y su colega Ximena Camacho, vicepresidenta.
En el acto, celebrado en el patio del edificio del TSE, en la Paz, no estuvo presente la vocal Celedonia Cruz, de la que no se conoce una justificación para su ausencia.
Los otros cinco vocales formarán parte de la sala plena del TSE.
TSE
“Gracias al apoyo de la sala plena, asumo el alto honor de liderar la el TSE (…) El país demanda instituciones sólidas, confiables e independientes capaces de garantizar que la voluntad popular siempre sea respetada y que la democracia se fortalezca día a día”, dijo Ávila luego de jurar al cargo.
El vocal, delegado presidencial ratificado en el Órgano Electoral, relievó la capacidad del TSE de “conducir elecciones complejas, en un contexto de alta tensión política”, que permitió recuperar “la confianza” en el sistema electoral.
“La democracia se sostiene sobre la confianza y la confianza se constituye con hechos y no con discursos”, agregó.
Directiva
Asimismo, dijo que la gestión del TSE estará marcada por “decisiones claras, reglas firmes, procedimientos trasparentes y un compromiso inquebrantable con la imparcialidad, que siempre estará presente”.
Por su parte, Camacho comprometió el trabajo del TSE con “transparencia” para ratificar la confianza de la población en el trabajo de los vocales. “El compromiso es administrar elecciones técnicamente sólidas, políticamente imparciales, coordinar, articular y escuchar a la ciudadanía; consolidar una sala plena unificada, donde podamos consolidar la credibilidad del Órgano Electoral”, dijo durante su juramento.
El primer proceso electoral de la nueva directiva enfrentará es la elección subnacional, con calendario electoral vigente y con el 22 de marzo como fecha de votación.





















































































