La Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) se declaró en estado de emergencia y anunció movilizaciones a nivel nacional ante la falta de una respuesta concreta del Gobierno a su propuesta de reactivación económica del sector, que busca garantizar la continuidad de las obras públicas y la sostenibilidad de las empresas constructoras.
En un pronunciamiento público, Caboco reafirmó su compromiso con el desarrollo económico y social del país y su disposición a colaborar en la formulación de políticas públicas responsables y sostenibles. Si bien reconoció los esfuerzos del Estado para enfrentar la situación económica, advirtió que las medidas adoptadas resultan insuficientes para asegurar el equilibrio económico de los proyectos en ejecución y el cumplimiento adecuado de los contratos.
Construcción
El sector recordó que en noviembre de la gestión pasada presentó a las autoridades un proyecto de “Decreto Supremo de Reactivación Económica del Sector de la Construcción”, enfocado principalmente en la adecuación de precios, iniciativa que fue trabajada de manera conjunta con el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda. Sin embargo, al no existir hasta ahora un resultado concreto, Caboco demandó atención prioritaria del Gobierno central.
Como parte de las medidas asumidas, la entidad convocó a una concentración nacional de empresas constructoras para el 28 de enero de 2026, con el objetivo de exigir el tratamiento y aprobación del decreto supremo.
Asimismo, anunció movilizaciones regionales en todo el territorio nacional y la suspensión temporal y total de trabajos en obras públicas, hasta lograr condiciones de equilibrio económico en los proyectos.
Caboco
Caboco alertó que, de no adoptarse medidas inmediatas, la industria de la construcción podría ingresar en un colapso sin precedentes, con graves consecuencias para el empleo, la inversión y la estabilidad económica del país. En ese marco, reiteró su pedido de atención urgente y prioritaria por parte del Estado y ratificó su disposición a participar en mesas técnicas y espacios de trabajo conjunto para encontrar soluciones equilibradas y sostenibles.
“La construcción es motor de progreso, y sin ella se paraliza el desarrollo de Bolivia”, subrayó la entidad, al insistir en la necesidad de aprobar el Decreto Supremo de Reactivación Económica del Sector de la Construcción como una salida estructural a la crisis que atraviesa el rubro.
Antes del pronunciamiento conjunto, las diferentes cámaras departamentales de construcción alertaron el complicado momento que atraviesa el sector.





















































































