Aunque no son visibles a simple vista, una serie de trabajos técnicos ejecutados en Kupini Central se han convertido en una barrera clave contra posibles daños estructurales en la zona. Las intervenciones apuntan a preservar la estabilidad del terreno y prevenir riesgos que podrían comprometer viviendas, calles y áreas recreativas.
El supervisor de obra, Iván Frontanilla, explicó que las tareas se concentraron en la rehabilitación del embovedado y en la conformación de banquinas, acciones que permiten frenar procesos de erosión interna y el ingreso de agua bajo la estructura. Según detalló, antes de la intervención el suelo presentaba un alto nivel de desgaste, lo que facilitaba filtraciones y socavaciones progresivas.
Los trabajos se desarrollaron en 30 puntos estratégicos del embovedado, desde la parte alta hasta la baja del sector. Durante la ejecución se repararon muros, soleras y revestimientos, además de reconstruir tramos dañados, con el objetivo de evitar futuros hundimientos y garantizar la protección de las viviendas colindantes y de los espacios públicos cercanos, como el parque de la zona.
Kupini
Frontanilla remarcó que un embovedado con filtraciones genera una cadena de problemas, que va desde el humedecimiento del terreno hasta fisuras en las casas, afectando no solo a las viviendas más próximas, sino también a aquellas ubicadas en sectores posteriores.
En la parte baja de Kupini Central, las labores incluyeron el banquineado de aproximadamente dos hectáreas con maquinaria pesada. Esta intervención, realizada de manera continua durante casi un mes, incluso los fines de semana, busca evitar el desplazamiento del material por efecto de la humedad y el arrastre de suelo hacia zonas inferiores.
El especialista señaló que estas banquinas funcionan como un soporte adicional para el sector, reduciendo la pérdida de suelo y reforzando la seguridad de las familias que habitan el área. Las obras forman parte de las acciones de mitigación impulsadas por la Alcaldía, a través de la Unidad de Resiliencia.
Durante el acto de entrega de las obras, el presidente de la zona, Braulio Arguedas, solicitó al alcalde Iván Arias la apertura de una vía de acceso hacia el sector Qhasa, en beneficio de al menos 38 familias, entre ellas personas adultas mayores y niños con discapacidad.
Al respecto, se informó que el proceso continuará con una resolución jurídica que permita emitir la orden de demolición necesaria para habilitar la vía, una demanda vecinal que, según los habitantes, lleva varios años en espera.





















































































