La parálisis presupuestaria en Estados Unidos entró el lunes en su tercer día sin un claro desenlace en el Congreso, donde continúan las negociaciones entre la mayoría republicana y los demócratas.
«Vamos a lograr resolver todo esto de aquí al martes, estoy convencido», declaró el domingo en Fox News el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
El «speaker» llegó a calificar de «formalidad» la votación prevista el martes en el pleno para poner fin al «shutdown».
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Congreso
Este lunes se incorpora al Congreso un nuevo electo demócrata, tras una elección parcial en Texas. Lo que significa que el presidente de la Cámara no puede permitirse perder más de un voto en su propio campo.
Y varios legisladores del ala ultraconservadora han amenazado con oponerse al texto porque rechazan categóricamente renegociar el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
«Los demócratas se entregan a juegos políticos», lanzó el sábado el congresista Chip Roy, de Texas, en Fox News, acusando a la oposición de mantener al DHS «como rehén».
Reformas
La cuestión de la financiación de este importante departamento está en el centro del actual bloqueo en el Congreso, desde los recientes acontecimientos de Mineápolis.
Los demócratas se indignan por la muerte a finales de enero de Alex Pretti. Se trata de un enfermero estadounidense de 37 años abatido a tiros por agentes federales al margen de manifestaciones contra la presencia de la policía de inmigración (ICE) en esta metrópoli del norte de Estados Unidos.
Su caída se produjo menos de tres semanas después de la de Renee Good, también abatida a tiros por agentes federales en Mineápolis.
Los demócratas rehúsan desde entonces votar cualquier presupuesto para el DHS —el departamento del que depende ICE— si no se aplican importantes reformas en la manera en que operan sus agentes.
Dato
Piden, en particular, el uso sistemático de cámaras corporales, la prohibición del uso de pasamontañas. Y que toda detención de un migrante sea precedida de una orden judicial.
Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara, afirmó el domingo en ABC News que el gobierno de Trump no podía «contentarse con palabras» y debía aplicar estas medidas de inmediato.
Los republicanos se muestran de acuerdo con el uso generalizado de las cámaras corporales, que ya está muy extendido. Pero se muestran muy reticentes sobre las operaciones a cara descubierta. Porque aducen que los activistas difunden constantemente todos los datos personales que pueden lograr sobre los agentes.
Las órdenes judiciales son necesarias para allanar un domicilio, pero no para detener a alguien en la calle.





















































































