Al menos 23 personas murieron, decenas están desaparecidas y más de 400 debieron abandonar sus hogares en el sureste de Brasil, debido a lluvias récord en las últimas horas en la región.
Se registraron hasta ahora 16 muertos en el municipio de Juiz de Fora y 7 en el de Ubá, en el estado de Minas Gerais, según el último balance oficial del martes.
Las inclemencias del tiempo provocaron que se desbordara un río, inundaciones, terremotos de tierra e impresionantes derrumbes de edificaciones que fueron grabados por vecinos.
El cuerpo de bomberos de Minas Gerais busca a «decenas» de desaparecidos, confirmó un portavoz a la AFP. Mientras algunos habitantes iban de rescatar a sus familiares.
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Lluvias
«Rezamos a Dios para encontrar (a las víctimas) con vida, luchamos para eso». Eso dijo Valtencir Coutinho, voluntario en los rescates y padre de una niña de 6 años sepultada bajo escombros, a la emisora local TV Globo.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reconoció el estado de calamidad en Juiz de Fora, decretado en la madrugada por la alcaldesa Margarida Salomao ante la «gravísima situación».
Lula puso en «alerta máxima» a la defensa civil nacional y envió refuerzos a la región para los trabajos de rescate, según publicó en X.
De acuerdo con Salomao, ha sido el febrero más lluvioso de la historia de este municipio de unos 540.000 habitantes. Con 584 milímetros de agua acumulada.





















































































