El presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, afirmó este viernes que la sesión de interpelación al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, evidenció que existen vacíos en el procedimiento legislativo, por lo que urgió ajustes al marco normativo.
Medinaceli compareció ante el pleno por la gasolina contaminada que dañó miles de vehículos.
La sesión de la Asamblea Legislativa concluyó sin alcanzar los dos tercios necesarios para aprobar la censura. El resultado cerró con 58 votos a favor de la destitución y 84 en contra, por debajo de los 111 requeridos.
Ávila explicó que el resultado tiene que ver con lo establecido en la Constitución, que fija la necesidad de una mayoría calificada para censurar a un ministro. Recordó que esta regla no es nueva y forma parte del marco vigente de fiscalización.
El titular del Senado también señaló que el desarrollo de la sesión expuso limitaciones en la normativa actual. Indicó que la falta de precisión obligó a tomar decisiones procedimentales durante el debate. Todo ello, según mencionó, provocó interrupciones y cuartos intermedios.
En ese sentido, planteó la necesidad de una ley que ordene con mayor claridad este tipo de procesos.
Durante la jornada, los legisladores debieron acordar en varios momentos la forma de encaminar la sesión, debido a que la normativa solo establece criterios generales.
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Otro elemento que destacó Ávila fue la ausencia de una consigna única por bancadas. Aseguró que cada legislador votó según su propio criterio, sin una línea definida.
El presidente del Senado reiteró que la interpelación mantiene su esencia como mecanismo de control político.
Muchos sectores, entre mineros, campesinos y choferes, esperaban la censura de Medinaceli para una eventual destitución. No obstante, por falta de consenso en el pleno, la autoridad logró eludir su censura y retornó a sus funciones.





















































































