A 36 días de los bloqueos que afectan el tránsito hacia La Paz y El Alto, y 18 días de cerco al municipio de Cercado, Cochabamba, la Cámara Agropecuaria de esa región (CAC) alertó sobre una creciente crisis alimentaria, el desabastecimiento de productos básicos y graves pérdidas para el sector productivo.
Mediante un pronunciamiento, la institución expresó su preocupación por la escasez de alimentos en los mercados y el incremento de precios provocado por las restricciones al transporte.
Como ejemplo, señaló que el kilo de tomate se comercializa a Bs 4 en Santa Cruz, mientras que en Cochabamba alcanza los Bs 30.
La entidad también reportó dificultades para el ingreso de productos como banano, tubérculos, cítricos, granos, pescado y carnes, además de pérdidas de mercadería que se deterioró en las carreteras debido a la imposibilidad de llegar a los centros de abastecimiento.
La situación también afecta al Trópico de Cochabamba, donde, según la CAC, existe escasez de combustibles desde hace más de diez días. A ello se suma la falta de insumos para el sector pecuario, como maíz, soya y sorgo provenientes de Santa Cruz.
El sector advirtió que esta situación pone en riesgo la producción avícola. Incluso se reportó la muerte de miles de aves en granjas de Pocona por la falta de alimento, mientras que otros productores se ven obligados a sacrificar animales ante la imposibilidad de mantenerlos.
La Cámara Agropecuaria señaló que el escenario actual configura una “crisis alimentaria con alto riesgo para la salud”, cuyas consecuencias podrían derivar en el cierre de unidades productivas, pérdida de empleos, incumplimiento de obligaciones financieras, reducción de exportaciones e incremento de los niveles de pobreza.
Asimismo, recordó que Cochabamba tiene una fuerte vocación agrícola y que más de 400.000 familias dependen de esta actividad económica, por lo que las pérdidas registradas hasta el momento son consideradas incalculables e irreparables.
La institución indicó que se realizaron gestiones para habilitar corredores humanitarios que permitan el traslado de alimentos hacia los mercados; sin embargo, estas iniciativas no prosperaron.
La CAC manifestó su preocupación por el agravamiento del conflicto y advirtió que la situación ya no solo afecta la actividad económica y productiva, sino que representa un riesgo para la seguridad alimentaria y la vida de la población.





















































































