La cadena productiva de carne en Santa Cruz se encuentra al borde del colapso debido al desabastecimiento de diésel, lo que obliga a los ganaderos a recurrir al mercado negro para mantener sus operaciones.
Walter Ruiz, presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), reveló que los productores adquieren combustible a Bs 9 por litro, casi el triple del precio oficial (Bs 3,72), para evitar paralizar el transporte de ganado y garantizar el abastecimiento de 2.000 reses diarias al mercado interno.
“Si no hay diésel en surtidores, ¿qué opción nos queda? Recurrimos a lo que sea para seguir trabajando”, afirmó Ruiz, en contacto con Unitel.
Puede leer: Falta de combustible y tarifas altas frenan el turismo interno
Diésel
El ejecutivo criticó la falta de soluciones estatales. El problema no es aislado: el sector avícola también sufre desabastecimiento, lo mismo que el sector soyero.
De acuerdo con Fegasacurz, otro problema que atraviesa el sector ganadero es el contrabando de carne y ganado hacia países vecinos que drena hasta el 30% de la producción local.
Además del combustible, los ganaderos enfrentan otros desafíos: el tipo de cambio paralelo, el déficit de granos, que elevó un 60% los costos de producción, y el cierre de mercados externos.
“Un kilo (gancho) de carne ahora cuesta 32 bolivianos en promedio, pero seguimos vendiendo a 24 para no asfixiar a la población. El Estado, en vez de apoyarnos, nos criminaliza”, denunció Ruiz, en referencia a señalamientos del viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, Jorge Silva, quien vinculó al sector con redes de contrabando.
Carne
“El contrabando no lo hacemos nosotros; son bandas organizadas. El Estado debe perseguirlas, no a quienes alimentamos al país”, protestó.
En su criterio, es responsabilidad del Gobierno el control en la línea fronteriza del país.
El sector también enfrenta el cierre de mercados internacionales, clave para su sostenibilidad. Ruiz lamentó que clientes como Perú y Venezuela cuestionen la “poca seriedad” de Bolivia para cumplir contratos, lo que ahuyenta inversiones. “Sin exportaciones, perdemos divisas y el país pierde credibilidad”, advirtió.
El 5 de febrero el Gobierno decidió no autorizar nuevas exportaciones de carne hasta que el precio del producto en el mercado interno se normalice. Sin embargo, más de tres semanas después, el costo sigue al alza y con una rebaja mínima.
Ruiz afirmó que, en caso de no reabrir los mercados ni luchar contra el contrabando, el sector analizará medidas de presión para que las “condiciones de trabajo” sean adecuadas para los ganaderos.





















































































