“La madre del cordero es la escasez de dólares, que se arrastra desde 2015, cuando comenzaron a caer las reservas”, señaló el economista Alberto Bonadona en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Planteó que existen diversos productos que podrían aprovecharse para mejorar las exportaciones y, de esta manera, obtener más divisas para la adquisición de combustibles, entre otros.
Sobre la libre importación de carburantes, destacó la necesidad de gestionar créditos, pero aclaró que no se trata de los que actualmente están siendo considerados en la Asamblea, sino de otros como el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) o el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“La verdad es que la Asamblea (Legislativa Plurinacional), en la forma en que actúa, no está operando de manera democrática ni en beneficio de la población. Más bien, es una situación de boicot a lo que pretende hacer el gobierno”, sentenció.
Respecto al FMI, Bonadona aseguró que es la única entidad capaz de prestar a Bolivia los 9.600 millones de dólares que, según su cálculo, se necesitan para pagar a los proveedores, importar combustibles, saldar la deuda externa e incluso cubrir parte del déficit fiscal. También mencionó al FLAR como otra opción viable. “El Banco Mundial, el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y la CAF no son fondos como el del FMI; si nos prestan, será solo para proyectos específicos”, concluyó.





















































































