Las autoridades talibanas en Afganistán liberaron a casi 2.500 presos antes de la festividad del Aíd al-Fitr, que marca el fin del Ramadán, anunció el sábado el Tribunal Supremo, en un país donde está aumentando la población carcelaria, según la ONU.
En un mensaje publicado en la red social X, las autoridades anunciaron un decreto para la liberación de 2.463 presos y la reducción de sentencia para otros 3.152.
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Fin de Ramadán
Entre 11.000 y 12.000 convictos están bajo custodia de la Oficina de Administración Penitenciaria (OPA), dijo Mohamad Nasim Lalahand, uno de sus portavoces a la AFP el sábado.
Aproximadamente el mismo número se encuentra detenido a la espera de juicio, condena o apelación, agregó.
La liberación de presos condenados por delitos menores es una práctica común en el período previo a la festividad de Aíd al-Fitr.
El año pasado, los talibanes, en el poder desde 2021, liberaron a unos 2.800 presos antes del final del Ramadán, según los medios locales.
Mujeres afganas
Después de cada ducha, Fátima recoge el cabello que se acumula en el desagüe y lo guarda con cuidado. Cuando junta unos cien gramos, los vende clandestinamente a pesar de la prohibición de los dirigentes talibanes de Afganistán.
Por cada cien gramos, esta joven de Kabul gana más de 3 dólares, una modesta cantidad que, sin embargo, puede resultar crucial en un país donde, según la ONU, el 85% de la población vive con menos de un dólar diario.
De hecho, para muchas era uno de los últimos recursos para obtener algo de dinero, después de que los talibanes les prohibieran estudiar en la universidad y les restringieran el acceso al mercado laboral.
Pero denunciando que esta actividad se convirtió en algo «normal» en Afganistán, los talibanes prohibieron también el año pasado la compra y venta de cabello con el pretexto de respetar y «dar dignidad» al cuerpo humano





















































































