Industrias de Aceite S.A. (IASA) avanza en su proyecto de mejorar la producción de soya en Bolivia, apostando por una mayor productividad. La compañía, parte del Grupo Asaí, prevé que la cosecha en curso concluya con una producción cercana a tres millones de toneladas del denominado grano de oro. Además, esta última semana estrenó sus oficinas en la emblemática Manzana 40, en pleno centro empresarial de la capital cruceña.
Diego Moreno, gerente general de IASA, destacó la importancia de este nuevo espacio. “Celebramos la apertura de nuestras oficinas, que proyectan nuestra visión de futuro y firme compromiso con la innovación y el crecimiento. Estas oficinas no son sólo un espacio físico, sino el reflejo de nuestra transformación; un lugar donde nacerán nuevas ideas, se fortalecerán relaciones y se impulsarán proyectos clave para el desarrollo del agro boliviano”, afirmó el ejecutivo.
Por su parte, el presidente del directorio de IASA Carlos Kempff, resaltó que “este espacio simboliza nuestra ambición de seguir creciendo. Queremos potenciar nuestras capacidades y consolidarnos como una empresa innovadora, ética y sostenible. El agro es el presente y el futuro de Bolivia. Desde IASA, asumimos con responsabilidad el desafío de continuar transformando el sector, generando oportunidades y contribuyendo al desarrollo del país”.
En noviembre del año pasado, el Grupo Asaí adquirió IASA, que hasta entonces era parte de Alicorp, marcando un hito significativo en el panorama agroindustrial del país. La transacción abarcó operaciones en Bolivia, Perú y Uruguay por un valor de $us 172.8 millones.
Para conocer más detalles sobre el presente y los desafíos que encara IASA, Energías & Negocios, de La Razón, conversón con Diego Moreno. El gerente general brindó sus perspectivas sobre la actualidad de la producción soyera en Bolivia.

¿Cómo está evolucionando esta nueva etapa de IASA en su primer año luego de la compra a Alicorp por parte del Grupo Asaí?
Como industria de aceite, en IASA estamos en un nuevo momento en el que buscamos continuar con el desarrollo de la cadena productiva. Venimos trabajando con normalidad; nuestras dos plantas productivas ya están operativas, seguimos colaborando con los agricultores como lo hacíamos antes, pero ahora con un enfoque más definido.
Nuestro objetivo es crecer, fortalecer nuestra relación con los agricultores y ofrecer una propuesta de valor diferenciada. Esto incluye más insumos, mayor asistencia técnica y, sobre todo, llevar el campo boliviano a los mercados globales. A través de nuestra oficina en Perú, R Trading, estamos vendiendo tortas a ese mercado, donde también lideramos con este producto.
¿Cómo se está comportando la campaña este año? En el pasado hubo problemas de sequía y ahora parece que las lluvias han sido un desafío. ¿Qué resultados prevén para este año?
El 2024 fue un año complicado, con una fuerte sequía que afectó la producción boliviana. Sin embargo, este año presenta mejores perspectivas.
Esperamos que la cosecha, que está comenzando ahora, sea mejor en términos de producción y calidad, lo que nos llena de esperanza. Cuando hay buena producción, las plantas pueden moler más grano y generar más productos tanto para exportación como para abastecer el mercado local.
Se estima una cosecha de entre 2.8 y 3 millones de toneladas, lo que nos da buenas expectativas para el año. Actualmente llevamos un avance del 15 % en la cosecha y será clave seguir su evolución en los próximos dos meses.
¿Y qué se espera para la segunda cosecha de 2025?
Es difícil predecir el clima para el invierno, pero desde un punto de vista agronómico, podemos identificar ciclos. En 2023-2024 tuvimos ciclos más secos y complejos.
Las proyecciones climáticas a mediano y largo plazo indican condiciones más normales, lo que nos da buenas expectativas para la campaña de invierno. Actualmente seguimos con lluvias en marzo y abril, lo cual es beneficioso tanto para la siembra como para la cosecha. Si estas condiciones se mantienen, podremos seguir operando con normalidad.
¿Cómo está evolucionando el precio de la soya?
El mercado internacional ha experimentado cambios. Así como Bolivia tiene mayor producción este año, lo mismo sucede con Brasil y Argentina. Comparando 2024 con 2025, hay una disminución en los precios debido a una mayor oferta, lo que es natural en el mercado.
Brasil y Argentina han tenido cosechas récord, lo que ejerce presión a la baja en los mercados. Sin embargo, el precio sigue siendo atractivo tanto para la exportación como para los agricultores bolivianos. Creemos que será un año con buenas perspectivas, aunque no tan favorable como el anterior, pero con mayor producción y un precio adecuado.
Para finalizar, ¿qué innovaciones tecnológicas está implementando IASA para fortalecer la productividad, los rendimientos y la mejora genética?
El gran desafío del campo es la productividad, y en IASA trabajamos en diversas áreas para mejorarla. Una de nuestras líneas de negocio es la venta de insumos agrícolas, incluyendo productos fitosanitarios, fertilizantes y semillas.
El desarrollo de fertilizantes ha sido clave, ya que nos enfocamos en la nutrición del suelo para mejorar su calidad y maximizar la producción. Contamos con fertilizantes especializados según las características de cada zona y hemos visto buenos resultados.
Además, promovemos la cercanía con los agricultores, fomentando el análisis de suelos y estudios técnicos para mejorar los rendimientos. Bolivia necesita incrementar su productividad por hectárea para acercarse a los niveles de países vecinos como Paraguay o Argentina.




















































































