Este jueves, el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) instalaron en La Paz una mesa técnica para negociar el incremento salarial y otras demandas laborales presentadas en el pliego petitorio 2025.
La comisión, coordinada por el Ministerio de Economía, buscará avanzar en temas como el ajuste de salarios, pensiones y políticas sociales para los trabajadores.
El ministro de esa cartera de Estado, Marcelo Montenegro, destacó que el espacio de diálogo responde a un proceso habitual anual, pero enfatizó la necesidad de trabajar con «cronogramas claros y respeto a los tiempos».
«Debemos garantizar una discusión amplia y argumentada, no solo sobre salarios, sino también en temas como la subcomisión de pensiones», afirmó en conferencia de prensa.
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Incremento
El 13 de marzo, la COB entregó al presidente Luis Arce su pliego petitorio, que exige un incremento del 15% al salario mínimo nacional, actualmente en Bs 2.500, y del 20% al haber básico.
Juan Carlos Huarachi, secretario ejecutivo de la COB, señaló que, además del ajuste salarial, que es la «base de la discusión», se analizarán «alternativas para generar recursos sociales» que beneficien a los afiliados.
Arce había comprometido atender las demandas mediante cuatro comisiones de trabajo. Una de ellas, la Comisión Social, inició el miércoles bajo la dirección de la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, abordando temas como salud, educación y otros reclamos sectoriales.
Montenegro insistió en que el Gobierno mantendrá «continuidad» en las negociaciones para no truncar avances históricos en derechos laborales. Sin embargo, no precisó plazos para acuerdos concretos.
La COB, por su parte, espera que las mesas técnicas eviten conflictos y prioricen soluciones ante el alza del costo de vida.
La reunión de este jueves inició sin la presencia del sector privado, representado por la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), que considera que es complicado pensar en un incremento salarial dada la crisis económica que atraviesa el país.
De igual manera, varias cámaras productoras advirtieron que un “aumento desmedido” del salario mínimo sería lapidario para el sector privado.





















































































