La séptima semana de bloqueos encuentra a cientos de transportistas en una situación límite. Decenas de choferes permanecen varados en distintas carreteras del país desde hace más de 40 días, sin acceso regular a alimentos, medicamentos ni condiciones básicas de higiene.
El conflicto continúa sin una salida a la vista ni una próxima negociación entre el Gobierno y movilizados.
En el sector de Sayari, en la carretera que une Cochabamba y Oruro, los conductores pidieron auxilio al gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, para que facilite un paso humanitario que les permita abandonar la zona y regresar a sus hogares.
“Al señor gobernador de Cochabamba, por favor, somos hermanos, somos bolivianos, somos parte del pueblo, no hagas sufrir a esta gente, somos choferes. Necesitamos llevar alimento a nuestras casas”, afirmó el conductor Fernando Herbas en declaraciones a RTP.
El transportista explicó que muchos de sus compañeros solo buscan llegar a la ciudad de Cochabamba para dejar sus vehículos y reencontrarse con sus familias. “Queremos llegar solamente a Cochabamba, dejar nuestra herramienta de trabajo y partir a nuestras casas que nos están esperando”.
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La desesperación de los conductores aumentó con el paso de las semanas. Algunos incluso compararon su situación con la de una persona privada de libertad. Según Herbas, varios de sus colegas sostienen que al menos en la cárcel tendrían acceso a agua y alimentación.
Otro de los choferes afectados aseguró que la ayuda anunciada por la Gobernación de Cochabamba nunca llegó a los puntos de bloqueo. “Lamentablemente no nos ha llegado ni un medicamento, está en su conciencia del gobernador Leonardo Loza, que no nos ha traído ni un medicamento”.
Recién, este lunes, partió una caravana de vehículos y ambulancias con banderas blancas para llevar kits básicos para los choferes, luego de que fueron visibilizados por los medios de comunicación.
El conductor también denunció que dos de sus compañeros salieron de la zona por una emergencia médica gracias al apoyo de ambulancias que transitaban por el lugar y no por una intervención de las autoridades departamentales ni nacionales.
La incertidumbre y el desgaste llevaron a los transportistas a cuestionar la falta de respuestas de las autoridades.
Los choferes insistieron en la necesidad de un corredor humanitario que permita evacuar a los conductores y atender a quienes presentan problemas de salud. “Exigimos de que nos salven de estar presos de estos bloqueos (…). Estamos viviendo en carne propia, nos están matando en vida”.
El país arranca su séptima semana de conflicto y mantiene decenas de puntos de bloqueo, mientras los conductores permanecen en las carreteras a la espera de una solución que les permita salir de un encierro forzado.





















































































