Estados Unidos puso en entredicho a la OEA y le instó a dar «un paso al frente» y
liderar una misión internacional en Haití porque la situación «está a punto de dar un giro muy
dramático». Haití está sumido en un crisis sociopolítica agravada por el asesinato del presidente Jovenel
Moïse en 2021 y sufre una ola de violencia perpetrada por grupos armados que controlan al
menos un 85% de la capital, Puerto Príncipe.
El país más pobre de América Latina y el Caribe tuvo una sucesión de primeros ministros no
electos mientras el gobierno de transición y una misión internacional de apoyo a la seguridad
liderada por Kenia intentan contener la espiral de violencia.
«¿Por qué tenemos una Organización de los Estados Americanos si no es capaz de responder
colectivamente a lo que es una grave catástrofe en nuestro propio hemisferio?», se preguntó
el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ante el comité de Relaciones Exteriores
del Senado.
«No estoy amenazando con retirarnos de la OEA, no es eso lo que estoy diciendo», aclaró no
obstante Rubio, cuyo país es el principal contribuyente de esta organización inmersa en una
crisis presupuestaria.
«Lo que digo es que necesitamos desafiar a algunos de nuestros miembros actuales para que
den un paso al frente, porque (…) una de las razones por las que existe la OEA es para abordar
una crisis como la que tenemos en Haití», añadió sobre un foro con problemas para tomar
decisiones por consenso.
Los países miembros de la OEA suelen tener dificultades para ponerse de acuerdo sobre
algunos temas cuando las posiciones políticas entre los gobiernos chocan.
A ojos del secretario de Estado el caso de Haití es peculiar porque no se trata de
«movimientos ideológicos».
Liderar ‘una misión’
«Es un país que está siendo tomado por bandas criminales, o, de hecho, gran parte ya lo está,
y hay que lidiar con eso de una manera muy diferente», afirmó.
Como el «enfoque tradicional no va a resolver este desafío tan singular» Rubio quiere que la
OEA intervenga.
Se trata de que «organizaciones como la OEA, a la que contribuimos considerablemente, den
un paso al frente y envíen una misión con países miembros para abordar el problema de
Haití, que está a punto de dar un giro muy dramático si no se aborda pronto», explicó.
La OEA ha adoptado varias resoluciones sobre Haití para expresar su apoyo a los esfuerzos
para restablecer la seguridad, comprometerse a fortalecer la ayuda humanitaria y promover
el desarrollo socioeconómico del país, pero Washington quiere que vaya más allá.
«Si alguna vez existiera una crisis regional en la que uno pudiera pensar que una organización
podría intervenir y aportar una fuerza o un grupo de países, trabajando juntos, pudieran
ayudar a resolverla, esa sería la OEA», recalcó Rubio.
‘Papel de liderazgo’
Washington está dispuesto a «desempeñar un papel de liderazgo», según él, pero necesita «la
adhesión de otros socios en la región que se ven igual de afectados, si no más, por lo que está
sucediendo» en Haití.
Para conseguir su propósito Rubio contará con la ayuda del nuevo embajador ante la
organización designado por el presidente Donald Trump: Lee Rizzuto.
El diplomático no lo tendrá fácil en un contexto marcado por la creciente influencia de China
en la región, las divisiones ideológicas entre países miembros y los roces diplomáticos
provocados por la drástica política de Trump contra la migración ilegal y los aranceles que
Washington impuso a sus socios.
Aparte del caso de Haití, Rubio considera que la OEA desempeña un papel regional en «la
defensa de la democracia» en lugares donde no la hay. Citó a Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Cuba no se ha reincorporado a la OEA pese a que en 2009 quedó sin efecto una exclusión
decretada en 1962 y Nicaragua y Venezuela se salieron de la organización.
Lea. Rubio espera que Rusia presente condiciones para un alto el fuego https://larazon.bo/mundo/2025/05/20/rubio-espera-que-rusia-presente-condiciones-para-un-alto-el-fuego/





















































































