Rostros de tez morena, en su mayoría de rasgos indígenas, emergen por debajo de hojas de distintos tipos de plantas. El retrato de las personas parece haber pasado a un segundo plano en estas pinturas de Christian Lanza. Plantasia titula de manera enigmática esta muestra que pudimos apreciar en nuestra visita a la ciudad de La Paz. Plantasia es el modo en que el artista ha combinado dos de sus actividades favoritas, pintar y ocuparse de las plantas.
Me agrada la dosis de fantasía que se combina en esta propuesta, desde su mismo título. La forma de usar las palabras es clave, y una buena porción del aura de esta exposición recae en la alusión de su título. Patricia Mariaca lo apunta en el texto de sala: Plantasia es también el título un álbum de música electrónica de Mort Garson, lanzado en 1976. El álbum fue diseñado con sintetizadores para que los sonidos influyeran positivamente en el crecimiento de las plantas.
Ese dato nos lleva a imaginar relaciones de sinestesia, volar un poco. Ya no cabe imaginar que se trata de soldaditos bolivianos camuflados por hojas de plantas en medio de los matorrales; ya no es relevante recordar los filtros de marcos con plantas y flores que ofrecen las aplicaciones de edición de fotografías en el celular. Ahora sí, lo que vemos más decididamente en estos cuadros es una zona de vecindad entre las plantas y los seres humanos, un deseo de conectar con lo que va más allá de lo humano.
En concreto, se trata de diez pinturas al óleo sobre lienzo, más una realizada con la técnica del pastel seco sobre lienzo; acompañan la muestra cuatro cuadros pequeños realizados en cianotipia. El recorrido es agradable y sencillo, situado en el nuevo espacio de la galería, que se reabrió en la primera planta de un edificio en la zona de San Miguel. Pisos cristalinos de mosaico, ventanales amplios con vista a la calle, y un espacio cómodo concebido para talleres, combinados con el acogedor gusto estético de Canela Ugalde, directora de la galería.
No hay ideas rebuscadas de fondo en Plantasia. Es la sensación que me transmiten los videos promocionales de la muestra. Pero la referencia al álbum musical nos deja picados. De retorno a Santa Cruz me puse a escuchar el álbum de Mort Garson en YouTube mientras ordenaba la casa. Capté vibraciones que empujan a la inmersión, sonidos eclécticos. Repasé las imágenes de las pinturas. No era una alucinación, uno de los rostros retratados en la muestra es el de otro pintor del medio, Christian Laime. Alcancé a comentar con Lanza sobre este retrato, él mencionó con orgullo que se trata de uno de sus mejores amigos.
Sin embargo, lo que me llama de esta muestra es que el asunto central no era hacer retratos, ni de personas ni de plantas en particular. ¿Entonces? Lo que retrata es un movimiento que cruza géneros y reinos. Pienso en devenires-planta, los alucinantes devenires que Deleuze y Guattari han explicado en Mil Mesetas con detalle. En el fondo, hay un devenir del artista y las plantas que se refleja en estas obras. No es casual que la mayor atención en cada cuadro se haya dado a las texturas. Hay una vitalidad que viene dada por la variedad de tonos de verdes –ocre, jaspeados, amarillentos, luminosos, etc.–, reflejando movimiento, un tiempo que no es estático, lo que se realza con el diseño ondulante en la composición de las hojas con los rostros… Dos rostros femeninos se encuentran en un beso, protegidos por el follaje de una planta y el trasfondo oscuro que podría ser el de la noche.
Posdata
Un detalle más, las formas. La montaña. Infaltable en el imaginario de un artista de La Paz. Y lo otro: recordé unas fotografías de Gastón Ugalde, aparecidas en un catálogo de Publicaciones Salart, en la que su cuerpo aparentemente desnudo está echado en el piso recubierto de hojas de coca, dejando solamente libre el área de su rostro en forma de círculo. Pero en este caso, las hojas recubren y han enterrado al hombre, mientras que en el caso de Plantasia, hay una sensación de que los rostros humanos emergen del fondo, no hay encubrimiento sino encuentro, algo está vivo en el cuadro y está sucediendo.




















































































