Luis Fernando Camacho, gobernador de Santa Cruz, llegó a la capital de ese departamento después de más de dos años y ocho meses. Su primer acto, apenas bajó del avión que lo trasladó desde La Paz, fue besar su suelo natal.
Poco después de las 18.30, la autoridad cruceña aterrizó en el vuelo chárter que se encargó del traslado.
Familiares y seguidores inundaron el aeropuerto internacional de Viru Viru, donde lo recibieron con júbilo tras el tiempo que estuvo privado de libertad en el penal de máxima de seguridad de Chonchocoro.
Apenas llegado, el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, Zvonko Matkovic, le entregó el bastón de mando del departamento.
Miles de seguidores llegaron hasta la terminal aérea para recibir a su “héroe”, como le calificaron sus correligionarios.
En hombros, el gobernador cruceño dejó el aeropuerto y abordó un vehículo en medio de gritos y arengas de la multitud. Con él una caravana de vehículos y motocicletas iniciaron su camino hacia la plaza 24 de Septiembre, donde se preparó un gran recibimiento por parte de la militancia de Creemos y sus simpatizantes.
Según explicó la comitiva que lo acompaña, antes de llegar a la plaza principal de la capital cruceña, hará una parada en el monumento del Cristo Redentor.
Camacho fue liberado en los dos procesos judiciales en los que tenía detención preventiva. Se trata del caso Colpe de Estado I y del caso Paro de los 36 días. Aunque aún debe cumplir con detención domiciliaria con salidas laborales.
Aparte de esos procesos, hay otros cinco que se encuentran —según informó su abogado, Martín Camacho— en fase preliminar.
Puede leer: Camacho cree que Evo ingresará ‘pronto’ a Chonchocoro





















































































