Introducción: tengo dos amigos bolivaristas con una curiosa teoría. Si Bolívar pasa a semifinales, se alegran; si cae, también, porque suponen que será la despedida de Robatto (por fin). El entrenador argentino cambia el dibujo para disputar la vuelta en la cancha de un Atlético Mineiro en horas bajas en el “Brasileirão”. La “Academia” juega -por primera vez- con línea de cinco atrás, tres al medio y dos arriba (Batallini y Cauteruccio). La preocupación de Robatto es tapar al talentoso del “Galo”: el diez brasileño Gustavo Scarpa. El hombre para hacer esa tarea es Ervin Vaca.
Al medio junto a “Justi” están Robson y Cataño. El hombre gol de los locales tiene 39 años, le dicen “Hulk”. La “Vieja Escuela” ha llegado hasta Belo Horizonte.
Nudo: la primera parte es de tanteo. Los dos púgiles se tienen miedo y amagan los golpes. Ambos tienen miedo a perder. Pareciera que dejaran todo para los asaltos finales. Los de Sampaoli no se ruborizan y esperan, abusando del cambio de frente y del error no forzado.
Los de Robatto hacen presión alta hasta con cinco hombres. Los celestes controlan el partido con un intenso “pressing”. Para crear ocasiones de gol no alcanzará el cuero (ni ahora ni después). Las tablas/penales se firman como en un armisticio extraño.
En la banca bolivarista esperan “Pato”, “Papu”, “Tonino” y el dominicano Romero. El sueño de las semifinales, como en 2004, se toca con la punta de los dedos.
Desenlace: la segunda parte es más de lo mismo. Bolívar -disciplinado y ordenado como nunca- no se cree las facilidades de un equipo brasileño en su casa, desdibujado a más no poder.
Con el paso de los minutos, la “Academia” es más y merece pasar. Eso sí, no es capaz de fabricar chances de gol con un “Caute” desaparecido. Esta vez Robatto le gana la partida de ajedrez a Sampaoli.
El técnico celeste, para no variar, tarda demasiado en meter cambios, a pesar del cansancio de los suyos. Teme ir a por el partido con todo; confía en los penales y en un agraciado Lampe. A falta de 20 minutos para el final entran Dorny y “Patito” Rodríguez (por Batallini y Cataño, ambos tocados físicamente).
El dominicano va a tener la ocasión de oro para definir la llave. La va a fallar, para no variar. En el alargue, en la única del “Galo”, llega el agónico tanto de la clasificación a cargo de Bernard con pase de… Scarpa. Goles son amores. La llave se perdió en La Paz. Es la derrota más cruel.
Post-scriptum: mis dos amigos bolivaristas están tristes. Su equipo -todo entrega y corazón- está afuera de las dos copas internacionales en su Centenario. Y tengo la impresión que el «k’encha” Claure va a sostener a Robatto. Fuerza cuates.
(24/09/2025)















































































