El sector de la minería, pilar histórico de la economía boliviana, enfrenta una situación particular. Aunque la cotización de minerales vive un momento excepcional, la falta de inversiones y marcos legales obsoletos amenazan con convertir esta bonanza en una oportunidad perdida.
Alfredo Zalles, vicepresidente de Asuntos Corporativos de la empresa minera Sinchi Wayra, advirtió que el país está en un «punto de inflexión». En una entrevista exclusiva con Energías & Negocios, de La Razón, el ejecutivo urgió al próximo gobierno de Rodrigo Paz Pereira a implementar cambios inmediatos para evitar una caída productiva.
Estabilidad precaria
Zalles describió al sector como «estable», con precios internacionales favorables y una producción sostenida, pero alertó que esta situación es engañosa. «No se han hecho inversiones en los últimos años y, si esto no se cambia prontamente, podría generar una caída en la producción de minerales en Bolivia», afirmó. Esta advertencia llega en un momento de crisis, donde los ingresos por exportaciones mineras son un sostén clave para los ingresos del país.
La empresa, que opera en los departamentos de Oruro y Potosí, ejemplifica el potencial y los desafíos del sector: es líder en minería subterránea y aplica estándares internacionales de sostenibilidad, pero enfrenta problemas como los avasallamientos y conflictos con cooperativistas. Los eventos recientes de tomas ilegales sufridas por la compañía en la mina Reserva – Tres Amigos ejemplifican la tensión por la seguridad jurídica.
Tres cambios críticos para el nuevo gobierno
Frente a este escenario, Zalles propuso tres reformas prioritarias para aprovechar la ventana de oportunidad:
- Flexibilizar las asociaciones entre privados y cooperativas. «Esto se ha convertido en el mayor problema hoy en día. Genera ilegalidad, avasallamientos y demás», dijo.
- Agilizar los permisos ambientales y de producción. «Quitar las trabas en tiempos de otorgación de permisos para prospección, exploración y producción, sin que esto implique saltarse los procesos ambientales».
- Revisar los incentivos económicos: El ejecutivo indicó que se deben «actualizar las tablas de incentivos que ya se tienen establecidas, pero que datan de hace veinte años atrás» .
Estas medidas, según Zalles, no requieren necesariamente transformaciones legales profundas —que suelen dilatarse—, sino «acciones inmediatas» desde el Ejecutivo para reactivar la inversión.
Una oportunidad de una década: el contexto global como aliado
Los precios de minerales como el oro, la plata y el cobre se encuentran en niveles históricos, impulsados por la transición energética y la geopolítica global. Zalles proyecta que esta tendencia duraría al menos 10 años, aunque con altibajos: «Difícilmente (habrá) una tendencia a una caída estrepitosa. Hay que estar preparados para tomar la oportunidad», aseveró.
Este panorama convierte a la minería en una pieza clave para la gestión de Paz Pereira, quien asumirá el 8 de noviembre en un contexto de crisis económica agravada por el agotamiento de los hidrocarburos. La minería responsable, con empresas que ya reportan prácticas bajo criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza), podría ser un imán para inversiones si se eliminan las barreras legales que, aunque ya criticadas desde hace décadas, permanecen.



















































































