Rodrigo Paz Pereira y Edmand Lara Montaño presentaron el pasado viernes su visión económica ante más de 2.000 empresarios nacionales y delegaciones de 19 países en el foro Visión Bolivia 2025, celebrado en Fexpocruz. A un día de asumir el mando, ambas autoridades electas prometieron un giro radical en la política económica del país.
«Se acabó el secuestro, ya no estamos secuestrados», declaró Paz Pereira. Contrastó los $us 115.000 millones de inversión extranjera directa que recibió Sudamérica en 2024 con los apenas $us 240 millones que llegaron a Bolivia. El mandatario electo anunció que su gobierno garantizará $us 3.100 millones de la CAF en el corto y mediano plazo.
El llamado es a activar el impulso empresarial privado nacional y extranjero. Paz afirmó que “las inversiones extranjeras en Bolivia tienen que estar garantizadas para generar empleo, para generar dignidad con reglas claras”. Añadió, dirigiéndose a los visitantes de otros países, que “Bolivia es para el mundo, pero hoy día la señal es el mundo en Bolivia. Sean bienvenidos, esta es su casa, aquí pueden invertir. Ha empezado la revolución”.
El presidente electo propuso un modelo de «capitalismo para todos» en su campaña. Además, habló del fortalecimiento de las autonomías mediante el esquema 50-50, dejando entrever que Bolivia podría avanzar hacia el federalismo. «No vamos a pedir ayuda, seremos socios de cooperación», enfatizó, anunciando además la reapertura de relaciones con Estados Unidos.
Por su parte, el vicepresidente electo, Edmand Lara, prometió convertir al Estado en «un aliado, nunca más un obstáculo».
El evento incluyó ruedas de negocio paralelas que abarcaron temas como agroindustria (soya, azúcar, carne, quinua, frutas), turismo, minería (litio, oro, tierras raras), energía e infraestructura (hidroeléctricas, biocombustibles, logística), industria farmacéutica y manufactura, innovación y tecnología (fintech, startups).
Reacciones
El sector empresarial boliviano recibió con entusiasmo las propuestas de Rodrigo Paz y Edmand Lara en el foro Visión Bolivia 2025, destacando el cambio de enfoque respecto a la relación entre Estado y empresa privada tras dos décadas de tensiones.
«Es como que cambió el disco, era totalmente diferente el discurso de libertad, de apertura, de justicia, de no a la corrupción. Bolivia ya empezó el cambio», afirmó Jorge Amantegui, presidente de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas (Caniob), quien calificó el evento de «esperanzador» para todos los sectores productivos.
Rolando Kempff, presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), destacó que «se abren las perspectivas de inversiones» y pidió reformas urgentes en sectores clave. «En minería, la anterior ley era mejor. Si vemos Perú, exporta más de $us 5.000 millones, y es algo que así podemos lograr si se modifican las leyes», ejemplificó.
Francisco Osinaga, gerente general de Carmax, destacó la magnitud del encuentro: «Tres salones habilitados y sobre todo un mensaje muy claro y potente del presidente respecto a lo que se viene: seguridad jurídica, respeto a la propiedad privada y atracción por la inversión». El ejecutivo enfatizó que estos incentivos «nos plantean el desafío de creer y de que podemos seguir invirtiendo y generando empleo».
Los empresarios valoraron especialmente el cambio de actitud del nuevo gobierno. «Estamos viendo un nuevo gobierno que todavía no asume y ya se está reuniendo no solamente con los empresarios de Santa Cruz, sino también del Alto», señaló Osinaga, calificando esto como «un mensaje muy potente».
Amantegui subrayó la importancia de la «alianza público-privada que no se ha dado nunca en los últimos 20 años».



















































































